Es necesario que todo este plan se materialice, ya que la emergencia habitacional y la recuperación de los ocupados son vitales para la normalidad en un territorio.
El llamado a la precaución se hace imperante. La ciudadanía debe colaborar en el cuidado del medio como también a mantener un ambiente de calma y cuidado.
Situaciones como estas no ayudan a disminuir las cifras de licencias médicas en la fuerza laboral de la Región. El hecho de mantener una licencia médica impaga golpea directamente los ingresos de una familia y complica cualquier tipo de problema por salud mental, u otro diagnóstico, por el que esté pasando un trabajador.
Dada la preocupación que existe, el llamado a la ciudadanía es que tome precauciones al llegar a ese espacio, donde no existe seguridad para disfrutar del agua y tampoco consuma alimentos procesados que no tienen los permisos para su distribución.
Volvemos a ver otra vez ese paradigma que se posiciona cada vez con más fuerza: el de la mujer siendo protagonista en cualquier espacio de nuestra sociedad.