Cuestión esperada por los damnificados y que fue confirmada por el propio Ministerio de Agricultura, detallando que el Biobío es la zona con mayor número de agricultores con consecuencias en contra.
La gran deuda es el transporte público a cargo de microbuses. La lista de quejas es variada y las respuestas demoran en llegar. Cumplir con las frecuencias y los horarios, sobre todo en la noche, encabezan los reclamos.
Esto termina en una conclusión: todavía existen dudas sobre la verdadera voluntad de descentralización. Se dice una cosa y se hace otra, o bien, no se hace nada.
Este nuevo hito legislativo abre espacio para un momento de unidad y de esperanza sobre el bienestar de la población y un impulso económico con una actividad productiva que debería verse reforzada.