Nadie más cuestiona la legitimidad del proceso y sus resultados. Tampoco se pone en duda el resultado, calificado como "arrollador" y "abrumador". Pero hay lecciones que los protagonistas del actual sistema político deben tomar nota.
Millones de personas en situación de vulnerabilidad económica están hipotecando el futuro para encontrar una salida a la contingencia. Está claro quienes están pagando los costos de la pandemia.
Los jóvenes está dispuestos a actuar en su entorno, cuando creen que pueden aportar a cambios reales por un país mejor.
El 78 por ciento marcado por el apruebo y el 79 por ciento por la Convención Constitucional constituyen el inicio de un ciclo que demandará la participación de todas y todos.
El país cuenta con una gran oportunidad para iniciar un proceso de reconstrucción social, el que alcanzará mayor o menor profundidad en la medida en que cada una y cada uno de nosotros nos comprometamos con una participación activa.
La franja electoral repitió el padrón santiagocéntrico. Siquiera se trata de que los habitantes de la capital del país no quieran mostrar a las regiones, sino que es parte de la cultura del país, y algo ya asimilado en el inconsciente colectivo.