Bajo ese escenario, tenemos la obligación de cuidarnos todos y acciones de este tipo buscan hacerse cargo de un problema, hasta ahora, sin solución.
Si estas señales se traducen en continuidad, inversión y empleo, como siempre se espera, no solo se hablará de una gira con buenas noticias, sino de un punto de inflexión para la Región.
Urge que los protocolos respectivos de traslado, en caso de que existan, se activen para resolver casos de salud que son extremadamente graves en la isla, como el acontecido este miércoles 17 de junio.
En tiempos de desgaste del medio ambiente, el poder contar con zonas con total resguardo toma más valor que nunca y las instituciones deben responder sobre aquello.