Bien por Javiera y que su historia se replique en muchas personas más, que viven complejidades y también requieren solidaridad.
Vale la pena señalar, además, la capacidad que tienen las primeras de defensa frente a nuevos siniestros.
La conmemoración de este día sirve para recordarnos que hay deudas, pero también caminos para mejoras.
Por varias razones, y con el aprendizaje de la pandemia, resulta clave que la población de riesgo asuma con responsabilidad dicho proceso.