Convivimos todos en diversos contextos y entornos y, como debería ser siempre, las reglas de la vida en sociedad pasan, esencialmente, por el respeto por el prójimo. Es lo mínimo aplicable.
La existencia de hospitales al alcance de todos y de todas es una de las cosas que marca la diferencia en la calidad de vida de las personas.
Lo anterior se puede resumir en el concepto de resiliencia. Personas que ante la adversidad superan obstáculos y logran levantarse para mejorar su vida y la de sus familias y Biobío siempre ha sido un ejemplo de ello.
En el balance, siempre será positivo que en regiones se invierta en mejorar infraestructura clave para el día a día de las personas. El Biobío merece más noticias como la reparación del Puente Juan Pablo II.
Fortalecer este tipo de instituciones resulta clave y es una necesidad del país, en medio de un panorama ambiental que resulta cada vez más complejo y en que Biobío ha tenido consecuencias nefastas