La importancia de contar con un buen trabajo de coordinación que se potencia con el espíritu solidario y altruista a toda prueba que ha demostrado en estos días nuestra sociedad.
Una vez desatado el gran megaincendio y controlado y extinguido el fuego, una de las acciones inmediatas de la comunidad fue iniciar el proceso de limpieza del lugar.
Camiones particulares, brigadas particulares y voluntarias de vecinos y vecinas de diferentes partes de la Región, se dispersaron por el territorio golpeado por el fuego que se concentra, hasta ahora, entre Lirquén y sus alrededores junto a Punta de Parra.
Es una labor que sigue en curso pues el tamaño de las consecuencias de la tragedia así lo ameritan.
Eso sumado al despliegue institucional, la articulación entre servicios públicos y las fuerzas de apoyo permitió estructurar el trabajo en terreno e implementar un plan de acceso vehicular controlado, orientado a ordenar flujos, priorizar sectores y asegurar que la ayuda llegue de manera efectiva.
La ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, explicó que la coordinación diseñada para la zona apunta precisamente a ordenar esta nueva etapa. “Hay tres tareas fundamentales en esta etapa: la limpieza y retiro de escombros, la entrega de ayuda humanitaria y la aplicación de instrumentos de catastro en terreno”, afirmó Toro.
Desde el plano local, el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, señaló que la principal demanda de los vecinos hoy es avanzar con la limpieza, en un escenario de alta afectación territorial. En ese contexto, explicó que el catastro preliminar levantado en la comuna considera 17.380 hogares, con especial impacto en Lirquén, donde 4.300 viviendas resultaron afectadas, cerca de 4.000 con pérdida total.
A ello se suman sectores como Ríos de Chile, con 720 viviendas previamente catastradas por el Serviu, lo que eleva la estimación a 5.800 viviendas dañadas, afectando a entre 18.000 y 20.000 personas.
Vera detalló que ya iniciaron las “entregas masivas coordinadas con dirigentes y vecinos, con más de 40 camiones y más de 200 voluntarios, donde solo se solicita a las personas registrar su dirección para asegurar que la ayuda llegue a quienes corresponde”, describiendo un despliegue de alta intensidad en terreno.
A todas luces esta tarea tiene para muchos días más . De ahí la importancia de contar con un buen trabajo de coordinación que se potencia con el espíritu solidario y altruista a toda prueba que ha demostrado en estos días nuestra sociedad.