Numerosas medidas se están tomando en el contexto de Alerta Sanitaria que fue decretada producto de los incendios. En otro aspecto, especialistas entregaron sus recomendaciones en términos de salubridad.
En medio de la emergencia provocada por los incendios forestales es que junto al despliegue de equipos de emergencia, remoción de escombros, etc, uno de los puntos sanitarios de mayor atención es el de la vacunación.
En el contexto de la Alerta Sanitaria, es que entre el 19 y 25 de enero el Ministerio del ramo ha suministrado 1.335 dosis en los puntos extramurales, es decir, fuera de vacunatorios en la zona de afectación.
Los lugares a los que se ha acudido con esta medida de prevención incluyen los albergues, canchas, sedes sociales y se han distribuido entre personal de emergencia como bomberos, brigadistas, voluntarios y a personas afectadas directamente, mencionó la encargada Regional del Programa Nacional de Inmunizaciones PNI, Paola Sepúlveda.
El tipo de vacunas corresponden principalmente a antitetánicas y contra la hepatitis A. Y los lugares a los que han llegado los equipos de Salud para ejecutar esta labor son Concepción, Punta de Parra en Tomé, Penco- Lirquén, junto a la comuna de Florida.
También se debe sumar a aquellas personas afectadas directamente por los incendios forestales, que han accedido a la inmunización contra Covid y Neumo 23 en los vacunatorios fijos de la red asistencial, detallaron desde la Seremi de Salud del Biobío.
En tanto, la Seremi (s) de Salud del Biobío, Javiera Ceballos Aedo, estableció que las vacunas disponibles están destinadas especialmente al voluntariado no vacunado en los últimos 10 años por la antitetánica y la vacunación anti hepatitis A se dirige a personas en contacto con aguas servidas, a través de la administración de personas susceptibles no vacunadas y menores de 40 años.
“Entre las dosis disponibles en Penco, Tomé y en nuestro Depósito de Vacunas e Inmunoglobulinas DVI de Talcahuano, contamos con un total de 13 mil 389 vacunas para prevenir enfermedades como el tétanos, la hepatitis A, el SARS-CoV-2 y la enfermedad neumocócica, disponibles para población directamente afectada por los incendios forestales, personas albergadas, brigadistas, rescatistas y voluntarios de instituciones acreditadas”, señaló Ceballos.
Actualmente la Región del Biobío cuenta con 7.400 dosis antitetánica, 622 para la Hepatitis A en adultos, 2.898 para Hepatitis A pediátricas, 155 para Covid y 2.314 para Neumo 23.
En tanto, Andrea Gutiérrez, encargada Regional Unidad de Epidemiología de la Seremi de Salud del Biobío, indicó que las acciones en salud pública previenen el colapso sanitario y la aparición de brotes.
“Las principales situaciones de salud prevenibles corresponden a enfermedades transmitidas por agua y alimentos, debido a que el saneamiento deficiente en emergencias es la principal causa de brotes, enfermedades diarreicas agudas, Hepatitis A, brotes de Enfermedades Transmitidas por Alimentos”, explicó.
También se previene enfermedades transmitidas por vectores de interés sanitario, como roedores, pulgas, producto de la acumulación de residuos. Así como también la prevención de afecciones respiratorias, exacerbación de enfermedades crónicas, y trastornos por estrés postraumáticos.
Desde el Departamento de Acción Sanitaria de la Seremi de Salud Biobío, se indicó la importancia de la higienización de espacios afectados por incendios forestales. El jefe subrogante de esta unidad, Lino Alarcón, estableció que “la adecuada higienización de los espacios afectados por un incendio forestal es relevante para prevenir enfermedades, reducir la exposición a contaminantes como cenizas, hollín, hidrocarburos y otros residuos, evitando la proliferación de vectores (moscas, roedores) y microorganismos patógenos”.
En total se han realizado 148 intervenciones en materias asociadas a la acción sanitaria en el contexto de incendios forestales por parte de la Seremi de Salud del Biobío hasta este domingo.
La que consideran acciones en centros de acopio (5), fiscalización a ELEAM y Centros de diálisis (4), inspección a albergues (14), inspección de lugares de elaboración y expendio de alimentos (22), lugares de trabajo (6), sitios de disposición final de residuos (6), inspección a suministros de agua potable (36), intervención participación ciudadana (31), epidemiología, acciones del Departamento de Protección de la Salud de las Personas (16).
Pedro Martínez Espinoza, director (s) del Servicio de Salud Concepción detalló que las dosis que han administrado hasta el 25 de enero, ha sido de un total de 617 dosis, de las cuales 460 corresponden a vacunas antitetánicas y 157 a vacunas contra la Hepatitis A.
“Los operativos se han realizado en sectores como Puente 7, el Regimiento Chacabuco, la Cuarta Compañía de Bomberos de Florida y el sector Palco 1 del Estadio Ester Roa Rebolledo”, indicó.
La coordinación se ha realizado desde la Dirección del Servicio de Salud Concepción y ejecutado por los establecimientos dependientes, como el Cesfam Víctor Manuel Fernández y el Hospital de Santa Juana, además de otros centros de salud municipales pertenecientes a la Red de Atención Primaria de Salud (APS).
En otro aspecto, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) instruyó a la empresa Essbio aplicar medidas especiales de facturación para familias afectadas por los incendios en Ñuble y Biobío.
La sanitaria deberá dejar de cobrar servicios no prestados a viviendas destruidas, inhabitables o con orden de demolición, y asumir los costos de reposición de medidores, arranques y uniones domiciliarias.
Los casos de afectación parcial del servicio serán evaluados caso a caso, con el objetivo de asegurar una facturación justa y proteger los derechos de las personas usuarias damnificadas.
Durante las emergencias, los municipios se contactan para solicitar material de ayuda con Senapred a través de los informes Alfa que es la herramienta principal utilizada en situación de catástrofe para requerir el material necesario.
En ese sentido, Diario Concepción consultó con los municipios afectados, el Municipio de Tomé, confirmó que a la fecha se han solicitado 123 kits de aseo de hogar. Hasta la hora de cierre de esta nota, no se recibieron las otras respuestas.
La Dra. Patricia Huerta San Martín, epidemióloga del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina Universidad de Concepción destacó que las personas en una situación médica vulnerable deberían evacuar la zona de emergencia. “En términos de salubridad, lo más importante es que para la gente que se queda en el sitio, que tengan agua, la disponibilidad de agua potable es central, agua para beber, agua para poder asearse, agua para el lavado de manos”, señaló. Otro elemento fundamental es la disposición de baños químicos.
La académica destacó que el lavado de manos tiene que ser acompañado con jabón, por lo que es importante procurar con los elementos de aseo de las personas. “Aquí me refiero, también, a mascarillas, cascos, zapatos de protección, guantes y todas las otras piezas que acompañan la labor que la persona está haciendo en terreno”, dijo.
La catástrofe en sí, no es el único espacio en que existen riesgos para la salud de las personas, detalló la Dra. Huerta, sino que después siguen los riesgos residuales. Todo lo que anteriormente describió, debe estar acompañado de la vacunación, mascarillas, y evaluar que no exista toxicidad en el aire.
En tanto, Allan Mix Vidal, presidente de la Sociedad Chilena de Medicina de Urgencia (SOCHIMU), puntualizó que pasada la primera fase de la emergencia, momento en que las personas se alojan en albergues, la aglomeración aumenta el riesgo de enfermedades infecto contagiosas.
Vectores como roedores pueden moverse y aumentar el riesgo de infecciones transmitidas por éstos, estableció. “El acceso al agua potable pasa a ser muy importante, hay que recordar que el agua almacenada a temperatura ambiente tiende a vaporizar el cloro, pasados los días puede desarrollar algunas bacterias que finalmente sean fuente de infecciones e intoxicaciones gastrointestinales”, expuso.