Cerca de 60 milímetros de agua caída se esperan junto a fuertes rachas de viento. Si bien se trata de condiciones habituales para un evento meteorológico en la zona, llegan en un momento en que los suelos están saturados y varias viviendas presentan daños.
Por estos días se está ejecutando el proceso preliminar del estudio definitivo que se llevará a cabo a fin de año. En ese contexto, la Región está posicionada como uno de los territorios clave para afinar el instrumento de medición.
Instituciones públicas y congresistas advierten que acciones imprudentes en medio de complicaciones climáticas dificultan el trabajo de los equipos de rescate.
Académica de la Universidad de Concepción explicó que el fenómeno registrado en la costa del Biobío estuvo asociado a condiciones atmosféricas que provocaron una aumento del nivel del mar.
Lluvias copiosas, marea alta y ráfagas de viento por sobre los 100 km/h, fueron los elementos que se combinaron para provocar la crecida del Pichilo y Curanilahue, entre otros, que también han visto elevados su niveles normales.
Desde el organismo detallaron la coordinación y emisión de minutas técnicas sobre sectores históricamente vulnerables a remociones en masa, especialmente en puntos como las caletas ubicadas en la provincia de Concepción.