A dos meses exactos de los incendios forestales que devastaron amplias zonas costeras de la Región del Biobío, localidades como Punta de Parra y Lirquén continúan enfrentando las consecuencias de la emergencia, en medio de un proceso de reconstrucción que no se detiene.
El escenario se vuelve aún más complejo ante los pronósticos de lluvia para la zona, lo que aumenta la preocupación entre las familias damnificadas, especialmente por las condiciones en que permanecen muchas viviendas y terrenos tras la catástrofe.
A continuación, presentamos tres historias de vecinos de Punta de Parra que, aunque distintas, comparten un mismo hilo conductor: la esperanza.