Fundación Bandada cuestionó las reclamaciones contra el humedal Rocuant-Andalién y llamó a actores públicos, académicos y ciudadanos a "defender su protección" ante el Tribunal Ambiental.
La declaratoria del recientemente reconocido humedal urbano Rocuant-Andalién, en Talcahuano, continúa en el centro de la discusión pública, luego de que se presentaran ocho reclamaciones que, en conjunto, buscan revertir la protección del territorio.
En este escenario, Fundación Bandada, organización dedicada a la defensa del ecosistema, emitió un comunicado público en el que “llama a defender” este espacio natural.
Cabe recordar que las ocho reclamaciones ingresadas contra la declaratoria del humedal urbano Rocuant–Andalién, en la región del Biobío, deberán ser resueltas por el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia. Entre ellas se incluyen presentaciones de actores privados e instituciones del Estado, como el Gobierno Regional del Biobío, además de la reclamación interpuesta por ASMAR.
En ese contexto, desde la organización señalaron que “las reclamaciones han sido interpuestas por distintos actores públicos y privados, incluyendo empresas e inmobiliarias y, de manera especialmente preocupante, el Gobierno Regional del Biobío”.
En particular, respecto al rol del Gore Biobío, Fundación Bandada indicó que “consideramos impresentable que una institución pública llamada a promover el desarrollo regional y el bienestar de sus habitantes cuestione la protección de un ecosistema natural clave para la seguridad ambiental del territorio”.
Asimismo, manifestaron su preocupación por la actuación de algunas entidades reclamantes, como Essbio y la inmobiliaria Valmar, que no solo han impugnado la declaratoria del humedal Rocuant-Andalién, sino también “la protección de otro ecosistema relevante del Gran Concepción, como el Humedal Vasco da Gama, también conocido como Humedal Chimalfe. Esta reiteración de acciones judiciales contra distintos procesos de protección ambiental evidencia una posición sistemática que tensiona los esfuerzos públicos y ciudadanos orientados a la conservación de humedales urbanos, ecosistemas reconocidos internacionalmente como esenciales para enfrentar la crisis climática y la pérdida global de biodiversidad”.
En su declaración, la Fundación advierte que el territorio cuya protección se encuentra en disputa “alberga una alta diversidad biológica y cumple un rol esencial como sitio de alimentación, descanso y nidificación para aves residentes y migratorias, contribuyendo a la conservación de corredores ecológicos de relevancia internacional”.
Además, destacan que este ecosistema presta servicios ambientales clave para la población, como la amortiguación de inundaciones urbanas, la reducción de riesgos frente a marejadas y potenciales tsunamis, la captura de carbono, la regulación de temperaturas locales y el fortalecimiento de la adaptación frente al cambio climático.
El presidente de la organización, Patricio Ortiz, subrayó que esta discusión se da en “un contexto global marcado por la pérdida acelerada de biodiversidad y el aumento de eventos climáticos extremos, los humedales urbanos constituyen infraestructura natural indispensable para ciudades seguras y resilientes”.

Cedida | Fundación Bandada
“Hacemos además un llamado a la academia, universidades, centros de investigación y comunidades científicas a sumarse activamente a la defensa del Humedal Urbano Rocuant-Andalién, aportando su conocimiento, evidencia científica y voz pública para resguardar un ecosistema cuya protección responde precisamente al conocimiento técnico acumulado por años de investigación en el territorio”, agrega la misiva.
Las reclamaciones presentadas ante el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia serán determinantes para el futuro de la declaratoria, en un escenario donde el territorio se mantiene en disputa: por un lado, la defensa de su valor ecológico y, por otro, el potencial desarrollo productivo que según los reclamantes podría impulsar la economía de la Región del Biobío.