Por estas horas son miles las personas que están viviendo y durmiendo en carpas y toldos, en sus terrenos, donde alguna vez estuvo el hogar.
Avanzar en un instrumento específico ya no es sólo una propuesta técnica, sino una necesidad para una gestión más integral de las catástrofes.
Por eso es que, por ejemplo, en el caso de Penco, el municipio evalúa aumentar los albergues dispuestos para aquellas personas que quedaron sin casa por el megaincendio.
Por lo anterior queda de manifiesto, una vez más, lo vital que es contar con una buena red de conectividad ante coyunturas adversas. Sobre todo en una región que es punto constante de incendios forestales, inundaciones, grandes sismos, eventos marítimos, etc.
Pese a que las explicaciones están claras y altamente difundidas el problema persiste: el impedimento ilegal de parte de particulares para el acceso libre a playas.