Economía y Negocios

Crisis económica mundial: Sería más real de lo que parece

Años antes o después, con mayor o menor intensidad, pero habrá recesión, aseguran los consultados. Pese a existir cierta preparación del país, habrían impactos en empleos. En Bío Bío exportadores forestales estarían en buen pie.

Por: Edgardo Mora | 17 de Octubre 2018
Fotografía: Referencial

Las advertencias que encendieron las alertas sobre una posible recesión en EE.UU. en 2019, y global para el 2020, fueron dadas por Nouriel Roubini, el economista norteamericano, que anticipó la crisis financiera de 2008, y por el medio británico The Economist.

Consultamos sobre esta proyección a economistas, académicos e investigadores locales quienes sostuvieron en general, que la Crisis económica mundial está cerca de ser realidad al 2020.

Para Andrés Ulloa, ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, “Sí, es probable. Cada 10 años, más o menos, se produce alguna recesión importante a nivel mundial. Desde la crisis financiera, ya estamos cerca de cumplir los 10 años, así que 2019 o 2020 son candidatos. Además, hay vientos de recesión”.

Requerido acerca de si existe alguna relación con la crisis del 2008, Ulloa explica: “uno de los vientos que está soplando con fuerza es la de los desequilibrios macroeconómicos que persisten desde la crisis financiera y que han puesto en alerta a los mercados. Esto se expresa en un alza de las tasas de interés de más largo plazo y un aumento de la volatilidad. Esto genera impactos en la actividad financiera que se pueden traspasar a los mercados reales. Cuando esto ocurra comenzará la recesión. Además, los mercados emergentes están en problemas como es el caso de Turquía y Argentina”.

En cuanto al rol que puede jugar una guerra comercial entre EE.UU. y China en una eventual recesión, el ex decano de la Ucsc señala que “la guerra comercial, aunque no es significativa, incorpora más elementos y amplifica la problemática, aumentando el riesgo y aumenta la posibilidad de recesión”.

Respecto de qué variables son las que hay que mantener vigiladas, detalla: “La fuerte expansión fiscal de USA y el alza de sus tasas de interés, junto con la mayor volatilidad que se está presentando en el mundo”.

Acerca de cómo deben prepararse las empresas de la Región del Bío Bío, particularmente del área forestal, el académico sugiere que “cuando estamos frente a una recesión es crucial la diversificación de mercado, tanto en mercados internos como mercados externos. Hay que prepararse que cuando algunos mercados se cierran, se puedan abrir otros”.

Menor Intensidad

Por su parte, Claudio Parés, director del Departamento de Economía de la Universidad de Concepción pone énfasis en que “como no pasaba hace mucho tiempo, es bastante difícil proyectar lo que sucederá el próximo año y menos en 2020. Es casi seguro que habrá una caída en el comercio mundial y, probablemente, disminuya la actividad económica, pero no apostaría por una caída demasiado pronunciada o una recesión. Por mucho que el auge de medidas proteccionistas y arengas populistas invite a una visión un tanto catastrófica, los mismos líderes que proponen una guerra comercial y poner barreras al tránsito de bienes, buscarán otras formas de activar la economía. Eso, al menos en el corto plazo (no sé cómo se las arreglarán en el largo, porque este tipo de cuestiones se hace poco sostenible)”.

En esta línea, continúa Parés, “además, no creo que una posible crisis se parezca a la de 2008. En ese momento no sabíamos qué estaba pasando. Hubo muy poca gente que se dio cuenta del problema que estalló de pronto. De hecho, el problema vino desde el mundo financiero y hoy el problema parece más bien político”.

En cuanto a la influencia de la guerra comercial entre EE.UU. y China, el director del Departamento de Economía de la UdeC dice que “la guerra comercial entre rojos y rayados tiene mucho que ver, pero me cuesta creer que vaya a llegar muy lejos o se sostenga más allá de algún alarde del lado de los rayados más que de los rojos, que han demostrado ser bastante más pragmáticos. El problema es que entre ellos dos se llevan parte importante de las exportaciones de la Región. Si cae su actividad económica eso nos afectará negativamente y no somos capaces de sustituir lo que importan el uno del otro como para aprovechar la coyuntura y mostrarnos como “socio de reemplazo”.

Daniela Catalán, académica de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián (USS) plantea que “es de esperar que la economía estadounidense comience su ciclo recesivo, en mi opinión, no el próximo año, dependiendo de que las condiciones económicas favorables que ha habido hasta el monto se mantengan. Es más esperable que este ciclo recesivo comience el 2020, pues las expectativas racionales de los inversionistas harán que éstos estén más cautelosos y conservadores al momento de invertir”.

Reacción de las empresas

Consultada acerca de cómo debieran reaccionar las empresas forestales de la Región, Catalán señala: “repercutirá en mayor medida en el volumen de exportaciones del área forestal que se verá menguado por la crisis externa, lo que posiblemente provocará repercusiones en nuestra economía local, generando un menor crecimiento, desempleo, entre otras consecuencias”.

Renato Segura, investigador y director del Centro de Estudios de la Realidad Regional, Cerr, es más conservador en su análisis e indica que “respecto de la Recesión Mundial para el año 2020, tengo la misma impresión de lo que ocurrirá con la economía norteamericana el 2019, es decir, a pesar de los riesgos latentes de la guerra comercial entre EE.UU. y China, y el alto nivel de endeudamiento que persiste en las economías del planeta, las economías desarrolladas y, en especial China, seguirán contribuyendo con la actividad económica mundial, alejando una crisis como la señalada en su pregunta”.

Segura refuerza su idea con el hecho de que “los organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial están mejor preparados para coordinar una estrategia global que haga frente al riesgo de un escenario económico con características catastróficas”.

País y región mejor preparados

El director del Cerr ve en buen pie a nuestros país, ya que “en el caso de Chile, las variables de mayor relevancia son el precio de los commodities y la apertura de los mercados para recibir nuestras exportaciones. En este sentido, Chile tiene instrumentos probados, que funcionan muy bien, para atenuar los efectos negativos de una crisis mundial. La flotación limpia en el mercado cambiario, la independencia del Banco Central y los equilibrios macroeconómicos, son algunas de las herramientas que contribuyen a mantener barreras de protección frente a dichas crisis”.

En resumen, concluye el investigador del Cerr, “frente a una recesión mundial, los agregados económicos en Chile están preparados para enfrentar dicho escenario. Sin embargo, existe una alta probabilidad que tenga efectos indeseados en materia social: se afecte negativamente el ingreso individual, aumenten los conflictos sociales, se destruyan empleos de calidad y aumente la pobreza en sus distintas dimensiones”.

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