Economía y Negocios

Bellavista Oveja Tomé descarta cierre apostando a exportar y crear proyectos

El gerente de operaciones, Luis Bartoli, aseguró que los ajustes de personal obedecen a operar con lo mínimo en tiempos que cargan con la Declaración de Monumento Histórico.

Por: Felipe Placencia | 04 de Agosto 2018
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Bellavista Oveja Tomé durante esta semana decidió despedir a cinco personas, lo que provocó inquietud en la comuna.

Su gerente de operaciones, Luis Bartoli, explicó a Diario Concepción que obedece a los ajustes necesarios para operar, pero que en ningún caso sería una señal de cierre.

Eso sí, confidenció que, tras la declaración de Patrimonio a las instalaciones, el negocio se ha hecho un tanto complejo.

No obstante, Bartoli precisó rápidamente que no hay tiempo para sentimentalismos y de criticar las decisiones que se tomaron, que solo hay que preocuparse de producir de seguir funcionando, que es lo que importa en este minuto.

Estrategia

La táctica ha sido apostar fuerte al exterior, de llevar sus telares a otros países donde requieren productos de calidad. Pensar en satisfacer en mantenerse sólo de la demanda local sería una utopía.

“Imagínate, cuántos sastres quedan en Concepción. Solo tres. O sea, ¿quién compra telas para hacerse un traje acá?”, argumentó Bartoli sentado en su oficina.

Por ende, prefiere mantener bajo siete llaves cuáles son los destinos de sus paños, que es lo que mayor entrada genera a las arcas de la firma. Advirtió que la competencia es voraz.

“Tenemos cinco proyectos”, agregó, sin entrar en detalles, ya que prefiere que se encaminen.

Y lo de arrendar algunas dependencias está presente, por lo que sería otra entrada económica permanente que espera se concrete.

Monumento

Tras conocerse los despidos, el debate en redes sociales se centró en la declaración de Monumento.

“Simplemente todo se está cumpliendo. Este edificio será un nido de ratones y de palomas. No aportará nada para el pueblo de Tomé. Declararlo Monumento Nacional fue una pésima idea. Tomé se está hundiendo. No hay fuente laboral”, opinó Joche Alex Vergara.

Humberto Fuentealba coincide. “Ese edificio se debe utilizar para crear fuentes de trabajo para la comunidad tomecina”.

Para Fernando Enrique, “el movimiento por la declaración de Monumento Nacional de la fábrica fue una cuestión más emocional que razonada. En efecto, durante y tras la declaratoria, no ha existido ningún proyecto para dotarla de algún valor. En sí misma, la declaratoria es muy gravosa, especialmente para los propietarios, pero también para las comunidades cuando no tienen una clara idea de que desean hacer con sus edificaciones y de los efectos de las normas jurídicas”.

Cabe recordar que en la textil ha sufrido varios procesos. Tras su quiebra el año 2008, cuando se finiquitó a todos, fue adquirida posteriormente en 2010 por los hermanos Juan José y Juan Carlos Sabat en $1.653 millones.

El proceso de levantarla nuevamente fue complejo. De acuerdo al gerente, Luis Bartoli, había más planes cuando vino el anuncio de Monumentos Nacionales en 2016 y publicado en el Diario Oficial en 2017, luego de ser ratificado por el Tribunal Constitucional, no sin antes los recursos para revertirlo.

“Lo que iba a ser el frontis, preguntando a personas no adecuadas, finalmente accedieron a que toda la empresa fuera declarada Monumento. Por consiguiente, los bancos nos sacaron la silla y nos caímos sentados en el suelo. Esa es la realidad. La ley es maléfica. Nosotros tenemos que mantener el edificio a gusto y piacere de la gente y esto cuesta plata. Son 47.000 metros de construcción. Si se me rompe un caño en la caldera, que ellos iban a venir a ver, les tengo que pedir permiso y cuando me autorizan en algún momento dado dentro de la burocracia, ahí puedo cambiarlo. Mientras tanto, tengo que estar parado y eso es una inequidad”, lamentó Bartoli.

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