Cultura y Espectáculos

Teatro Regional del Bío Bío: Un anhelado proyecto que tuvo un año clave en su definitiva materialización

Por: Mauricio Maldonado | 31 de Diciembre 2017
Fotografía: Carolina Echagüe M.

No cabe duda que el 2017 se despide satisfactoriamente para este ansiado espacio cultural -con su obra gruesa terminada y su programación completa próxima a anunciarse-, proyectando iniciar el 2018 con el pie derecho.

Si bien su construcción comenzó en septiembre de 2015, el Teatro Regional del Bío Bío (Trbb) vivió un 2017 intenso y clave en materializar lo que en los planos parecía casi imposible.

Con casi 10 mil metros cuadrados de extensión, este esperado y anhelado espacio cultural sufrió importantes cambios en su estética, es decir, pasó de verse como un gran bloque gris de hormigón a transformarse en un moderno y casi transparente edificio, una especie de gran “lámpara” cultural que proyecta su luz desde la costanera del Bío Bío hacia toda la Región y el país.

“Fue un año decisivo para el teatro, porque muchas de las apuestas, teóricamente planteadas, al final se pudieron concretar. Los desafíos de este espacio, una obra que diría única en su especie, fueron bastante complejos. Por ejemplo, desde el punto de vista del montaje de la membrana, la que se compró en Estados Unidos, luego se envió a Colombia, una vez ahí ocurrió un paro de aduanas, por lo que tuvo que salir por el Canal de Panamá, un viaje bien intenso hasta llegar a Concepción y luego partir con el protocolo de instalación”, detalló Julián Corbett, director regional de la dirección de arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP).

Precisamente, este es uno de los detalles que hacen de este proyecto algo inédito, arquitectónicamente hablando, lo cual en su principio resultó algo complicado de montar. “En los primeros montajes, en que se suponía que tendría un rendimiento de instalación de 2 días por paño y pasó todo lo contrario. Fue difícil, pero hoy en día finalizando el año y viendo el teatro, prácticamente cerrado, es un tremendo alivio y logro. Vino un especialista alemán, quien destacó que este tipo de montaje era único en el mundo para este tipo de edificaciones”, precisó Corbett.

Avances también programáticos

En su interior, las cosas también avanzaron a buen ritmo, abordando también partidas que en el papel parecían simples de ejecutar. “En términos de escenotecnia igual fue complejo. Estábamos terminando obra gruesa y comenzaba todo el cruce con una partida que es el corazón del teatro y que también era un tema que no habíamos visto nunca. Confiábamos en toda la teoría del especialista y que en la actualidad está en pleno cierre, estamos en la recta final del proyecto. En enero se rematar los últimos trabajos, mientras que en febrero será un período de prueba de todos los mecanismos y luego sería la entrega. Será un mes de cruce de uso y prueba entre la Corporación Cultural del Trbb y la empresa, y poder decir finalmente misión cumplida”, explicó el director de arquitectura del MOP.

A lo que resumió que “terminamos el 2017 con un 95% de avance, quedando un saldo que tiene que ver más que nada con temas de trabajos menores y algunas instalaciones de, por ejemplo, pasamos, pulidos de pisos. Todo lo grueso está listo, la instalación de las butacas de ambas salas -de cámara y principal- están listas, los sistemas de soportes para la escenotecnia están montados. Es más, la fase dos de escenotecnia, que tiene que ver con todas las luces y equipamiento de apoyo operativa, ya se encuentran en bodegas del teatro, provenientes desde España”.

Por otro lado, y que el 2016 cerraba con duda, quedando despejadas durante el transcurso del 2017, era el lado más administrativo del espacio. Es así como en marzo, Francisca Peró, asumió la dirección ejecutiva del teatro, debiendo zanjar, entre otras cosas, la orientación programática que tendría el espacio.

En esta dirección es que Peró se fue nutriendo del acontecer cultural artístico local, siendo testigo en primera fila de las diversas manifestaciones y creaciones que de aquí surgen. Además, propició diversos encuentros con la comunidad artística de las distintas comunas que conforman la Región, con el fin de así obtener una visión global de sus inquietudes y de cómo ellos podrán acceder al teatro.

Ya a mediados de año, y con un conocimiento más acabado del ambiente artístico cultural penquista, Peró comenzó a cerrar diversas alianzas y convenios con otros destacados espacios culturales del país, tales como el GAM, Matucana 100 y hace poco con el Teatro Municipal de Santiago. Senda que no ha terminado y que el próximo 2018 igual traerá sorpresas.

En cuanto a lo programático en sí, hace un par de meses que se anunció quienes serán parte de los espectáculos de la sala de cámara, la cual más del 80% será de carácter regional. Sobre el resto de los shows que ocuparán la cartelera 2018 del teatro,  como también el día exacto en que será su inauguración oficial, se espera que sería anunciado antes que finalice enero.

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