Proyectos que tuvieron un álgido debate pasaron un fast track o aquellos que estaban en la letanía vieron la luz son parte del mes que han vivido en el Congreso. A lo anterior, debemos sumar las acusaciones constitucionales en contra del Presidente Sebastián Piñera y del ex ministro del Interior, Andrés Chadwick, además de un histórico acuerdo que se gestó entre los parlamentarios para generar una nueva Constitución.
El timonel del sindicalismo aseguró que reformas presentadas hasta ahora por el Gobierno, se quedan cortas y no satisfacen las demandas ciudadanas. Dijo que sería esperable que el Presidente convoque a las bases sociales para dialogar, pero hasta ahora nada de eso ha ocurrido, lamentó.
Creen que el cambio a la Constitución y la rebaja de la dieta parlamentaria no son suficientes, pues no generan cambios sustanciales y rápidos para quienes más lo necesitan.
No sólo un número importante de eventos y actividades han debido ser suspendidas o modificadas en sus fechas, corporaciones culturales y los propios artistas locales han debido reconfigurar sus propuestas y expectativas en el área.
La sensación de la ciudadanía, entonces, es que, por más que se produzcan manifestaciones multitudinarias, los responsables de hacerse cargo de los problemas hondamente sentidos y justamente demandados, no lo han hecho cuando debieron haberlo enfrentado.