La invitación es a despertar a ese Chile solidario, a ese Chile resiliente que saca lo mejor de sí frente a lo adverso.
Tras el término de las manifestaciones pacíficas, desconocidos ingresaron a sus dependencias incendiando su interior y parte de su mobiliario.
Es la hora de reconocer que una sociedad que se funda única y exclusivamente en la competencia, sencillamente, fracasó.