Seis de cada 10 personas señalan que no tienen alguna posición política. Es igualmente desalentador observar el estado de desapego con las instituciones señaladas como tradicionalmente emblemáticas en materia de generación de confianza.
Sólo un tercio de los investigadores que lideran proyectos son mujeres, además, la participación está ligada a la fuente de financiamiento; en Fondecyt es cercana a un tercio, aún menor en Fondef y en proyectos de mayor cuantía la participación de investigadoras líderes es casi nula.
La superficial descripción de trabajadores por cuenta propia no debería ser considerada una respuesta para la masa laboral chilena y seguirá siendo una solución de parche para la incapacidad de asegurar trabajos dignos y de calidad.
Para medir competencias académicas hay que tener instrumentos exigentes, pruebas que en nuestro país han puesto en evidencia que hay niños que reciben educación de buena calidad y otros que no. Culpar a la prueba es un intento insuficiente para evitar enfrentar esa dura realidad.
Continúa siendo crítico y, a veces, faltante, nuestro compromiso para evitar incendios, actuando responsablemente en nuestro entorno habitual o en los lugares de veraneo, así como para alertar tempranamente de situaciones que pudieran provocarlos, incluyendo el delincuencial factor humano.
Como es dable esperar, en el nivel AB, se encuentra el 2,8% de los hogares de la Región metropolitana, la única región superior a un dígito es Tarapacá, con 1,9, todas las demás no alcanzan el uno por ciento, la nuestra tiene un 0,5% de los hogares en esta categoría.