Brasil no pudo ante el cerrojo suizo y el actual campeón cayó frente a un México que hizo el partido de su vida. Un Mundial de locura.
La clásica papeleta apostando resultados en la pega vuelve a cobrar vida, sobre todo ahora que no está Chile. Los favoritos se repiten y hasta ahora suman más errores que aciertos en un deporte donde lo ilógico sigue siendo parte de su esencia.