La autoridad hizo un repaso de su gestión, que tuvo alto y bajos. Dificultades en los nombramientos de los seremis, conflictos internos de los partidos y la drástica rebaja de presupuesto fueron alguna de las vicisitudes que vivió Jorge Ulloa entre el 11 de marzo y el 31 de diciembre de 2018. Además, proyectó lo que podría ser el año venidero para la Región del Bío Bío.
En el año en que Michelle Bachelet entregó la banda presidencial a Sebastián Piñera, la designación de las autoridades regionales fue un gran dolor de cabeza. Hubo errores no forzados, desconocimiento de la legislación vigente y polémicas salidas de seremis, incluyendo amenazas de acciones legales.
Hay varios casos que generan incertidumbre por sus escasos avances. Entre ellos, el más cercano a resolverse pronto es el Centro Cultural de Talcahuano.
Sobreendeudamiento, malas decisiones de compra, baja comprensión de los contratos y expectativas irreales respecto a las pensiones. La capacidad de “leer y escribir financieramente” es hoy una habilidad crucial, dicen los expertos.
Seremi de Vivienda y expertos en el área aseguran que se debe densificar, pero también extender límites. Alcalde Ortiz recalcó que analizará, a largo plazo, seriamente con vecinos y con análisis técnicos en mano.
Variados conciertos, la inauguración del Teatro Biobío y el cambio administrativo de Corcudec, se inscriben como los hechos más destacados.