Política

La compleja instalación que ha marcado la agenda de la Región del Bío Bío

En el año en que Michelle Bachelet entregó la banda presidencial a Sebastián Piñera, la designación de las autoridades regionales fue un gran dolor de cabeza. Hubo errores no forzados, desconocimiento de la legislación vigente y polémicas salidas de seremis, incluyendo amenazas de acciones legales.

Por: Ángel Rogel | 30 de Diciembre 2018
Fotografía: Lukas Jara M.

Los problemas de instalación de la nueva administración regional, la discusión presupuestaria (atravesada por la falta de definiciones en torno a la Estrategia Regional de Desarrollo) y la división de la Región, fueron parte de los temas políticos que marcaron la pauta durante el año que ya comienza a bajar la cortina.

Todo lo anterior, en un año que partió con los últimos meses de gestión de la Presidenta, Michelle Bachelet, y que continuó con el segundo período de Sebastián Piñera como Jefe de Estado.

Así las cosas, en los primeros meses del año hubo un tema que marcó la agenda: la designación del, entonces, futuro intendente. Jorge Ulloa, contra todos los pronósticos, fue finalmente el elegido.

Y fue sorpresa, pues luego de su derrota electoral, en noviembre de 2017, nada hacía pensar que asumiría la cabeza del Gobierno Regional del Bío Bío. De hecho, en las especulaciones previas se apuntaba a que asumiría una subsecretaría.

La actual presidenta del Consejo Regional, Flor Weisse, y quien fuera seremi de Desarrollo Social, Sergio Giacaman, eran los nombres que más sonaban. Incluso, se mencionó al alcalde de Los Álamos, Jorge Fuentes, hombre cercano a la senador, Jacqueline van Rysselberghe.

Tras su designación, y con la ayuda de los partidos del oficialismo, Ulloa se lanzó a la misión de seleccionar su gabinete regional, una tarea que conforme fueron pasando los meses, se tornó muy difícil.

Ya antes de asumir en plenitud, el domingo 13 de marzo, la administración regional tuvo problemas para instalar su equipo, cuando el presidente regional del PRI, Cristián Fuentes, no asumió como gobernador del Bío Bío. De hecho, el equipo sufrió una última modificación, el pasado 15 de diciembre asumió como seremi de Salud, el ex concejal de Concepción, Héctor Muñoz (RN).

Isidoro Valenzuela M.

La compleja instalación

En horas de la noche, el 10 de marzo, tres días antes que asumiera la administración regional del Presidente, Sebastián Piñera, fuentes oficialistas comunicaron que quien había sido presentado como futuro gobernador de Bío Bío, el militante del PRI, Cristián Fuentes, no asumiría y en su reemplazo lo haría María Teresa Browne, hermana del ex diputado de Amplitud, Pedro Browne, y cercana al diputada, Cristóbal Urruticoechea (al poco tiempo, en julio, renunció aduciendo temas personales).

Así partió la accidentada instalación del equipo regional que, en la búsqueda de equilibrios políticos, tuvo más de un tropiezo en la designación de sus autoridades, principalmente, por la incompatibilidad que los respectivos curriculum tenían con el cargo. Por cierto, no en todos los casos ocurrió lo mismo.

En Bienes Nacionales, por ejemplo, se necesitaban dos años de experiencia profesional y Álvaro Pillado (UDI), quien después recaló en la División de Organizaciones Sociales (Dos) del Ministerio Secretaria General de Gobierno (Segegob), no contaba con ella.

Álvaro Pillado recaló en la División de Organizaciones Sociales de la Segegob. (Foto: Isidoro Valenzuela M.)

En el caso, de Energía, la normativa exige seis años y Walter Rodríguez (RN) tampoco cumplía con el requisito.

Ambos se sumaron a Guillians González (RN) quien decidió no asumir en Hacienda, por las diferencias de criterios que hubo entre la subsecretaría de la cartera y un dictamen de Contraloría del octubre de 2017, al momento de analizar la idoneidad de la mención de su título profesional de ingeniero comercial con el cargo.

Lo anterior, motivó al intendente Ulloa, a realizar un “mea culpa”, el que no obstante, duró muy poco. “Quiero presentar mis excusas públicas, básicamente, por estos errores que hemos cometido”, dijo el 28 de marzo.

Un día después, aludiendo a “los abogados” de la administración, comentó que “son ellos los que tienen que colaborarnos para buscar las disposiciones se ajusten a lo que se exige”.

Pero la teleserie de las designaciones de autoridades seguiría después con la cartera de energía. Ahí, asumió Rodrigo Torres, quien fue desvinculado del cargo en septiembre y en medio de su salida habló en radio Bío Bío de una persecución política (apuntó al entonces presidente regional de RN, Claudio Eguiluz Rodríguez) e, incluso, manifestó que estudiaba acciones legales contra el Gobierno.

Rodrigo Torres protagonizó la salida más polémica de la actual administración. (Foto: Isidoro Valenzuela M.)

Finalmente, tras tres meses sin que nadie ocupara el cargo de manera oficial, los primeros días de diciembre, asumió el actual seremi, Mauricio Henríquez.

El último cambio se produjo en Salud, luego que el enfermero Erick Jiménez renunciara al cargo por motivos personales.

Las polémicas elecciones internas de la UDI y RN

RN y la UDI son los dos partidos más grandes de la colación gobernante y, coincidentemente, ambos tuvieron procesos internos para renovar sus cuadros, tanto a nivel nacional como regional, a fines del año que ya termina. Y, por cierto, la polémica no estuvo ausente.

En el partido de la estrella, la competencia se centró principalmente en la Región, pues a nivel nacional, el diputado Mario Desbordes se impuso con claridad.

En Bío Bío, efectivamente, hubo mayor competencia y fueron tres las listas que se presentaron a los comicios de noviembre, aunque sólo dos de ellas pasaron a segunda vuelta, una encabezada por Claudio Eguiluz Herrera, hijo el histórico dirigente (actualmente suspendido y, por lo mismo, no puedo postular a la reelección); y la otra por el ex consejero regional (core), Gabriel Torres.

El triunfo fue para Eguiluz Herrera, que contó con el apoyo de la candidata que había quedado en el camino, Ruth Guzmán. No obstante, aún está en duda la asunción de Eguiluz Herrera, pues no existe certidumbre respecto a su militancia, la que estaba suspendida luego de no renovar su vínculo durante 2017 (proceso de refichajes de los partidos).

La actual directiva, que preside el consejero regional (core), Patricio Badilla, solicitó la confirmación al Tribunal Metropolitano del partido, que aún no se ha pronunciado.

En la UDI, en tanto, la principal contienda se produjo por la mesa nacional.

En la Región hubo acuerdo, y por ello, el actual jefe de la División de Análisis y Gestión, Alejandro Reyes, asumirá como timonel en el Bío Bío en enero, en una fecha aún por definir.

El acuerdo, reconoció Reyes en una entrevista con Diario Concepción, sirvió para bajar la intensidad de una campaña que ya se mostraba bastante dura, con un  sector del Bío Bío apoyando férreamente la candidatura del diputado de O’Higgins, Javier Macaya, disidente a la mesa  en ejercicio, presidida por la senadora, Jacqueline van Rysselberghe, que finalmente se logró imponer, aunque de manera estrecha.

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