Opinión

Fuerte La Planchada de Penco

Por: Diario Concepción 01 de Noviembre 2026
Fotografía: Memoria Chilena

El Fuerte La Planchada está ubicado en la comuna de Penco, antigua sede de la ciudad de Concepción durante el período colonial. Sus muros de piedra, levantados frente a las aguas de la bahía de Concepción, constituyen uno de los testimonios materiales más significativos de la presencia española en esta parte del país.

Fue también expresión de las preocupaciones estratégicas de la Corona española, de la importancia comercial y política de la bahía de Concepción y de las dificultades que debieron enfrentar los habitantes de una ciudad expuesta a los ataques marítimos, los conflictos militares y las catástrofes naturales.

Su ubicación geográfica, sus condiciones naturales y su proximidad a los territorios de la frontera araucana la convertían en un punto fundamental para las comunicaciones, el comercio y las operaciones militares. Sin embargo, aquella importancia también significaba una permanente exposición a las amenazas provenientes del océano Pacífico. Los ataques de corsarios y las incursiones de embarcaciones extranjeras representaban un peligro para los establecimientos españoles de la costa.

Fue así como, en 1687, durante el gobierno de José de Garro, se ordenó la construcción del Fuerte La Planchada. Su emplazamiento frente al mar respondía a una finalidad precisa: vigilar la bahía, controlar el acceso de las embarcaciones y disponer de artillería para enfrentar cualquier intento de desembarco enemigo.

Su estructura fue construida principalmente con piedra y argamasa de cal, utilizando el sistema conocido como cal y canto. Esta técnica permitía obtener muros resistentes, capaces de soportar las condiciones ambientales propias del litoral y ofrecer protección frente a los ataques enemigos.

Su diseño contemplaba una estructura de carácter defensivo, con una plataforma destinada a la instalación de piezas de artillería y espacios interiores para el funcionamiento de la guarnición militar. Desde sus posiciones de vigilancia se podía observar una parte importante de la bahía, lo que facilitaba la detección de embarcaciones que se aproximaran a la costa. Uno de los elementos más interesantes de la construcción es el escudo de armas de Castilla, símbolo de la monarquía española y de la autoridad política que ejercía sobre estos territorios.

La construcción del Fuerte La Planchada debe entenderse dentro de un contexto internacional caracterizado por la rivalidad entre las principales potencias europeas. España intentaba conservar el dominio de sus territorios americanos, mientras Inglaterra y Holanda desarrollaban una política de expansión comercial y marítima que amenazaba los intereses españoles.

Uno de los acontecimientos más trascendentales para comprender la historia del fuerte fue el terremoto y posterior maremoto ocurrido el 25 de mayo de 1751, hecho que en definitiva, significó el posterior traslado de la ciudad al valle de La Mocha.

Con el transcurso de los años, la situación política y militar del territorio chileno experimentó profundas transformaciones. En este contexto, el Fuerte La Planchada quedó vinculado a los acontecimientos de la lucha independentista. Se ha señalado que la antigua fortificación fue utilizada como lugar de reclusión de prisioneros patriotas, reflejando la transformación de los antiguos espacios defensivos coloniales en lugares asociados a los nuevos conflictos políticos.

No obstante, su valor histórico y arquitectónico permaneció vigente. El reconocimiento oficial de este valor se produjo el 26 de octubre de 1977, cuando, mediante el Decreto Supremo N.º 803, fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Esta declaración representó un reconocimiento a su importancia patrimonial y estableció la necesidad de proteger una construcción que forma parte de la identidad histórica de Penco y de toda la región.

Alejandro Mihovilovich Gratz
Investigador Histórico

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