Opinión

El Cuidado: Compromiso de todos

El cuidado, conlleva mayores barreras para quienes lo realizan informalmente, y, por consiguiente, deben asumir mayores costos, asociados a una carga psicológica, social y una mayor carga física, en el caso de quienes cuidan a adultos mayores.

Por: Diario Concepción 30 de Octubre 2026
Fotografía: Cedida

La ley 21.390 publicada en 2021, estableció para Chile, como el Día Nacional de la Cuidadora y Cuidador Informal el 5 de noviembre, visibilizando la labor de quienes, sin remuneración ni apoyo suficiente, brindan un apoyo a las personas dependientes.

En un marco más amplio, en 2023, Naciones Unidas, aprobaría la resolución 77/317, proclamando el 29 de octubre como el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, reconociendo así que el cuidado es un pilar esencial para la sostenibilidad de la vida y la cohesión social, y que, este año, en nuestro país se vino a reconocer con la publicación de la Ley 21.805, pasando del reconocimiento simbólico, hacia un marco jurídico e institucional que sitúa el cuidado como un derecho.

Aun así, los avances normativos e institucionales del cuidado no son suficiente. Se requiere del compromiso no solo del Estado, sino que, de múltiples actores, como ONGs, empresas y de la propia sociedad, en lo que es la “prestación de acciones de cuidado y asistencia” (ley 20.422, art, 6°) y también con quienes ejercen el rol de cuidado, especialmente con quienes lo hacen de manera informal, el cual, es realizado principalmente por mujeres (MIDESOF, 2024).

El cuidado, conlleva mayores barreras para quienes lo realizan informalmente, y, por consiguiente, deben asumir mayores costos, asociados a una carga psicológica, social y una mayor carga física, en el caso de quienes cuidan a adultos mayores (Loezar-Hernández et al, 2026). El estudio de Muñoz et al (2025), nos presentan otros costos personales que cuidadores/as informales, han debido asumir para dedicarse al cuidado como: sociales, en donde ven limitadas las interacciones sociales, distanciándose de sus amistades, y del resto de la familia que no habita en su hogar; dificultades económicas o tener que depender económicamente de otras personas, y; aquellos que, dado el tiempo para el cuidado de otros, le restringen el tiempo para dedicarse a su propio cuidado.

La conmemoración del 29 de octubre reconoce la importancia del cuidado y el apoyo, y la conmemoración del 4 de noviembre, reconoce y visibiliza la labor cotidiana de quienes ejercen el rol de cuidado de manera informal, recordando que detrás de cada política existen historias de vida marcadas por la entrega y mucho sacrificio.

Se debe seguir avanzando hacia un Estado que asuma el cuidado como política estructural, pero se requiere también, a una sociedad comprometida con el cuidado. Solo así, quienes cuidan y quienes requieren cuidados, podrán vivir con justicia y plenitud.

Waleska Schumacher
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales UdeC

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