San Pedro de la Paz, 31 de octubre de 2026. Todavía no eran las siete y media cuando la Laguna Chica empezó a llenarse de banderas, cámaras y voces en distintos idiomas. Con el aire a 13 grados y el agua a 17, 32 paratriatletas de 10 países se alinearon en la orilla para disputar la World Triathlon Para Cup San Pedro de la Paz 2026, la única fecha del circuito mundial de paratriatlón que se realiza en Sudamérica.
Lo que siguió fue una mañana que San Pedro de la Paz no va a olvidar. Uno a uno, los grupos fueron entrando al agua: los atletas con discapacidad física, los deportistas con discapacidad visual unidos a sus guías por una cuerda, y finalmente los competidores en silla de ruedas, que cerraron las largadas pasadas las 08:50. Después vinieron 20 kilómetros de ciclismo con el Puente Llacolén y el río Biobío como telón de fondo, y 5 kilómetros de trote en los que cada paso hacia la meta se recibió con aplausos.
Un público que empujó a los chilenos Si había alguien que el público esperaba ver, era al equipo nacional. Y respondió. Rafaela Rojas, de solo 19 años, cruzó la meta como campeona de la categoría PTS4 con 1:29:01 y se llevó la medalla de oro en casa. Minutos antes, Yunerki Ortega Ponce, junto a su guía, había conseguido la plata en PTVI con 1:04:33, solo por detrás del francés Maxime Gayet.
Benjamín Bobadilla (PTWC), José Soto Soto (PTS5) y Bastián Berríos Valdivia (PTS4) completaron una actuación chilena que dejó dos medallas y la sensación de que el paratriatlón nacional tiene presente y futuro.
Nivel mundial en el Biobío Por la Laguna Chica pasaron algunos de los mejores paratriatletas del planeta. El brasileño Ruiter Antonio Gonçalves Silva marcó el mejor tiempo del día (59:44) en PTS5, la estadounidense Allysa Seely ganó en PTS2, el italiano Michele Pasquazzo se impuso en PTS4 y el austriaco Thomas Fruehwirth dominó en silla de ruedas. Hubo también doblete italiano en PTS3, con Luca Panciroli y Fabrizio Suarato, y victorias para Diego Lares García (México), Virginia Ogburn y Marina Mears (Estados Unidos).
Mucho más que una carrera La ceremonia de premiación, a las 11:00 horas, fue el cierre de una jornada que mostró el lado más humano del deporte: atletas que se abrazaban con sus rivales en la meta, guías que celebraban como propios los logros de sus compañeros y una organización volcada en que todos pudieran competir en igualdad de condiciones.
San Pedro de la Paz se despidió de los paratriatletas con la certeza de haber recibido a la élite mundial y con la Laguna Chica convertida, por una mañana, en la capital sudamericana del deporte inclusivo. El fin de semana continúa con las pruebas Elite y Age Group de la World Triathlon Cup.