El cuadro chorero está a 90 minutos de jugar su partido más importante en años. Por ahora hay viento en popa hacia el profesionalismo.
El hincha navalino duerme poco estos días. Ya sea por la ilusión de volver al profesionalismo la ansiedad y los nervios que una llave como la que está ad portas de finiquitar trae. Naval juega contra Malleco Unido en Angol y un empate o una victoria los meterá en la final por el ascenso.
Lo ganó 2-1 en la ida en El Morro, ante un estadio espectacularmente lleno y con un recibimiento que cualquier elenco de Primera División quisiera tener. No hay dudas de que fue un envión anímico importante, pues el ancla hizo un buen partido y ahora llega con las pilas bien puestas para disputar los últimos 90 minutos de la semifinal.
Su técnico, Sebastián Ortiz, conversó con Diario Concepción al respecto. El entrenador del cuadro de Talcahuano enfatizó en la importancia de tener un “jugador número 12” como lo es la fanaticada del cuadro que alguna vez fue Chile.
“Siempre es hermoso entrar a la cancha y ver a toda esa gente apoyando a tu equipo. Después, dar un buen resultado y dar un paso adelante por nuestra pretensiones es algo hermoso. Estamos aprovechando esto y confiamos en que será un buen resultado para nosotros en el partido de vuelta”, dijo Ortiz.
Naval está entre los 4 equipos que disputarán el último cupo para meterse en Segunda División profesional, lo que le valdría al cuadro de Talcahuano volver al profesionalismo. Ortiz dedicó palabras a su rival de turno y un detalle no importante como el hecho de que son justamente las cosas minuciosas las que son capaces de definir un partido.
“Mucho se define en detalles. Ha habido goles sumamente evitables para todos los equipos que por cosas circunstanciales nos han anotado y hemos anotado. Lo importante es que tenemos el resultado a favor nuestro para el partido de vuelta”, afirmó.
Durante varios ratos del año parecía que Naval de Talcahuano no iba a lograr su cometido. El propio hincha navalino lo diría: el elenco de Ortiz, cuando mejor andaba, se tropezaba solo. Varias veces enredó puntos porque simplemente decidieron bajar una marcha en un partido cuando el desarrollo te pedía ir a quinta.
Así las cosas, Ortiz, su cuerpo técnico y sus pupilos entendieron cómo se juega en el amateurismo, definido por Boris Sandoval hace días como “una caja de Pandora”. El técnico navalino enfatiza en que el partido contra Imperial es el momento en el que el cuadro chorero “se creyó el cuento”.
“Creo que estaba bien que nos dieran por muertos porque jugábamos contra el puntero. Teníamos la espina clavada de que queríamos más y no podía ser todo tan injusto, porque no hemos hecho un año malo. Fuimos con esa mentalidad y pudimos quedarnos con el partido. Ahora vamos por todo”.
En instancias como una liguilla como esta hay que ir minuto a minuto, es verdad. Sin embargo, es imposible que la mente no se distraiga, al menos por algunos segundos, a pensar qué va a pasar si se da el siguiente paso.
Así las cosas, el técnico de Naval contó cómo han vivido en el camarín esta semana. Prometió que no van a especular, sino buscar imponer.
“Ha sido una semana atípica, con esta motivación extra de estar jugando una liguilla en la que estamos peleando por algo tan lindo como el ascenso. Vamos a ir a buscar el resultado, ganar el partido y con eso la llave. No vamos a salir a especular, porque a veces eso es mucho más peligroso. Trataremos de hacer lo mismo que acá y traernos el triunfo. El objetivo, sea como sea, es ir a ganar ese partido, traernos la clasificación e ir por esa final”, cerró.