Opinión

Liceo de Hombres

Por: Diario Concepción 19 de Julio 2026
Fotografía: Carolina Echagüe

El Liceo de Hombres de Concepción, hoy Liceo Enrique Molina Garmendia, constituye una de las instituciones educacionales más emblemáticas de Chile. Su historia trasciende el ámbito escolar para convertirse en parte del desarrollo político, cultural e intelectual de Concepción y del país.

Su origen se remonta al 9 de agosto de 1823, cuando el gobierno encabezado por Ramón Freire impulsó la creación de institutos literarios en las principales ciudades del país. Así nació el Instituto Literario de Concepción, primer establecimiento de enseñanza secundaria fundado en el sur de Chile y uno de los tres más antiguos del país. La creación de este instituto respondió al convencimiento de que la educación era indispensable para consolidar la independencia y preparar a los ciudadanos de la nueva República.

Durante el siglo XIX, el establecimiento enfrentó numerosas dificultades. El devastador terremoto de 1835 destruyó sus dependencias originales, obligándolo a trasladarse en varias ocasiones antes de contar con un edificio propio. Sin embargo, lejos de detener su desarrollo, estas adversidades fortalecieron su prestigio como centro de formación intelectual, consolidando una tradición de excelencia académica que se mantendría por generaciones.

Con el paso de los años, el Instituto Literario pasó a ser conocido como Liceo de Hombres de Concepción, transformándose en un verdadero referente de la educación pública chilena. En sus aulas se educaron numerosos profesionales, científicos, juristas, escritores, médicos, ingenieros, profesores y servidores públicos que dejaron una profunda huella en la historia nacional. El liceo representó el ideal republicano de una educación laica, gratuita y orientada al mérito, permitiendo que jóvenes provenientes de distintos sectores sociales accedieran a una formación de alto nivel.

Uno de los períodos más trascendentales de su historia comenzó con la llegada del profesor y filósofo Enrique Molina Garmendia a la rectoría en 1916. Convencido de que Concepción necesitaba una institución de educación superior capaz de impulsar el desarrollo científico y cultural del sur de Chile, promovió activamente la creación de la Universidad de Concepción. La universidad nació en 1919 gracias al esfuerzo conjunto de la comunidad penquista, teniendo como uno de sus principales impulsores al propio rector del liceo. Décadas más tarde, el establecimiento adoptó oficialmente su nombre en reconocimiento a su extraordinario legado educativo.

El edificio que actualmente ocupa el liceo, frente al Parque Ecuador, constituye también un importante patrimonio arquitectónico. Diseñado por el arquitecto Onofre Montané Urrejola, fue concebido como una construcción monumental que simbolizaba la importancia de la educación pública. Posteriormente se incorporó el histórico Teatro del Liceo, espacio que durante décadas acogió actos académicos, conferencias, conciertos y actividades culturales abiertas a toda la comunidad penquista. Hoy dicho teatro posee la categoría de Monumento Histórico Nacional, reflejando el valor patrimonial de la institución.

A lo largo de sus más de doscientos años de existencia, el establecimiento ha debido enfrentar profundas transformaciones sociales, políticas y educativas. Ha sobrevivido a terremotos, reformas educacionales y cambios administrativos sin perder su identidad. Actualmente continúa siendo un liceo público que mantiene el compromiso histórico de formar ciudadanos críticos, democráticos y comprometidos con el desarrollo del país, preservando los principios de pluralismo y laicismo que inspiraron su fundación.

Alejandro Mihovilovich Gratz
Investigador histórico

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