Los ingleses triunfaron ante Francia con un increíble marcador de 4-6 .
Fue el mejor partido de todo el torneo. Inolvidable. Francia e Inglaterra chocaron en el partido por el tercer lugar del Mundial 2026, entrada perfecta previa a la final de este domingo y ambos elencos animaron una auténtica guerra deportiva, con todas sus letras.
Con un fútbol vertiginoso y un tiempo para cada uno, el partido terminó 4-6 para los ingleses. El resultado le valió la medalla de bronce a los dirigidos por Tomas Tuchel.
El primer tiempo fueron los mejores 45 minutos en todo el torneo por parte de Inglaterra. Tristemente para los de Thomas Tuchel, fue cuando absolutamente se jugaban menos cosas.
Los “Three Lions”, sin su estandarte de guerra Harry Kane y con Jude Bellingham descansando hasta el final del suplemento, fueron una auténtica tromba. Apenas 3 minutos se demoró Declan Rice, capitán en la ocasión, en abrir la cuenta con un remate de afuera del área que Mike Maignan solamente pudo mirar. Golazo. 15 minutos después, Konsa estiró las cifras, mientras que Bukayo Saka, a los 37, dio el vamos a su concierto personal.
¿Francia? Bien, gracias. Un equipo que evidentemente solo buscaba que Mbappé terminase el partido con el récord de goleador del Mundial (y de la historia de los Mundiales, un animal) no aparecía en el partido. Saka repitió con un golazo al minuto 45+1. Se fueron con el 0-4 a favor de los de blanco al entretiempo. Increíble, pero verdad.

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Cualquier hincha del fútbol diría que un 0-4 es imposible de empatar, mucho menos de remontar. Creánlo o no, los fantasmas de la “ratoneada” contra Argentina jamás los olvidarán en Inglaterra. Al minuto 55, Francia había descontado dos veces, la primera por parte de la “Tortuga Ninja”, la segunda por Bradley Barcolá.
De ahí en más, Inglaterra fue un fantasma en todo lo que quedó de partido. Mbappé repitió y dejó el partido a un solo gol de irse al alargue a los 66. Los ingleses, sin embargo, no dispuestos a volver a ser el hazmerreír del fútbol mundial, con un penal ejecutado por Saka, concretando su hat trick, anotaron el 3-5. Dembelé anotó un golazo al 90+6 para anotar el 4-5. Al 90+7, Jude Bellingham anotó, a no ser que España y Argentina digan lo contrario, el mejor gol del Mundial. 4-6 final.
De esta forma se acabó el Mundial para ambos elencos: Mbappé será el goleador del torneo (y de la historia de los Mundiales) a no ser que Messi haga algo contra España. Inglaterra, por su lado, sana algo sus heridas tras la dolorosa derrota ante Argentina en semifinales.
Lo cierto es que ganamos todos. Qué partidazo.