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Segunda emergencia en seis meses: Mandatario prioriza enrolamiento de ficha Fibe para afectados de Lirquén

Los vecinos de Cerro Verde comenzaron a evaluar los daños provocados por las marejadas, en medio de una nueva tragedia luego del megaincendio forestal de enero.

Por: Hugo Ramos Lagos 18 de Julio 2026
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Apenas seis meses después de los incendios forestales que afectaron profundamente a Lirquén —en la comuna de Penco—, la localidad volvió a enfrentar una emergencia de gran magnitud. Esta vez no fue el fuego el que alteró la vida de sus habitantes, sino el mar y las intensas lluvias.

Pasada la jornada más intensa del sistema frontal, las familias de Cerro Verde comenzaron este viernes el proceso de revisar daños, limpiar sus viviendas y dimensionar las pérdidas que dejaron las marejadas, mientras el oleaje continuaba golpeando el borde costero bajo una persistente lluvia.

Vecinos de Lirquén

Uno de los afectados es Pedro Alberto Carvajal. Su vivienda, ubicada a la orilla del mar, perdió completamente el primer piso después de que el agua ingresara con fuerza durante el temporal. La noche anterior debió alojar en casa de una amiga y este viernes regresó para revisar qué había logrado resistir.

“Nunca pensé que iba a pasar esto”, comentó mientras recorría la vivienda. Según explicó, el segundo piso logró mantenerse en pie, pero prácticamente todo lo que se encontraba en la planta baja quedó inutilizable: “Lo único que me quedó fueron las cosas del segundo piso. El refrigerador, la cocina, los muebles… todo se perdió”, relató.

Su historia es una entre varias que comenzaron a aparecer durante la jornada, cuando el sector dejó atrás las horas más críticas de la emergencia y dio paso al balance. En varias viviendas aún era posible observar barro, muebles dañados y pertenencias que los vecinos sacaban al exterior para intentar recuperar parte de lo perdido.

Aunque los sectores afectados por las marejadas no corresponden específicamente a las zonas que resultaron destruidas por los incendios forestales de comienzos de año, la comuna vuelve a enfrentar una catástrofe de gran magnitud en pocos meses.

Dicha situación fue reconocida tanto por autoridades como por los propios habitantes. Consultada por Diario Concepción respecto a una eventual reafectación de viviendas dañadas en ambos eventos, desde la Seremi de Vivienda del Biobío indicaron que, hasta ahora, no existe registro de inmuebles que hayan resultado afectados tanto por los incendios como por este sistema frontal.

Por otra parte, no todos los vecinos sufrieron pérdidas totales, aunque sí convivieron durante horas con el avance del agua. Un ejemplo de aquello es Lucy Muñoz, quien relató que el mar ingresó a su vivienda, dañando el piso y dejando comprometido el entorno de la casa.

“Estoy más tranquila, porque ya pasó lo más grande”, contó. Sin embargo, explicó que el muro de una propiedad colindante terminó cediendo por la fuerza del agua, mientras el suyo logró mantenerse en pie. Durante la jornada, tanto ella como otras familias recibieron un kit de ayuda, gesto que agradeció luego de una noche marcada por la incertidumbre: “Ha habido quienes han estado con nosotros, dando algo, un aliento”, expresó.

A pocos metros de allí, Dharma, vecina del sector, explicó que la rápida llegada de sacos de arena fue clave para evitar que el agua ingresara completamente a su hogar: “Alcanzaron a traer los sacos de arena justo cuando se estaba iniciando la inundación”, recordó.

La vecina indicó que durante este viernes comenzaron a levantarse las fichas Fibe (Ficha de Información Básica de Emergencia) para establecer el nivel de afectación de cada familia y definir las ayudas correspondientes. Sin embargo, también manifestó una preocupación que varios vecinos compartían: “No creo que sea la primera vez que pueda llegar a suceder algo así, sobre todo por cómo quedaron las murallas que separan el mar de las casas”, advirtió, planteando la necesidad de soluciones permanentes para el borde costero.

Limpieza y despejes en calles de Cerro Verde Bajo de Lirquén / Foto: Isidoro Valenzuela M.

Balance y prioridades

En un recorrido por la zona afectada, el Presidente José Antonio Kast afirmó que la comuna de Penco ha sido “golpeada reiteradamente por desastres naturales”, recordando que muchas familias todavía enfrentan las consecuencias de los incendios y ahora deben afrontar una nueva emergencia provocada por el sistema frontal.

El Mandatario sumó que la prioridad inmediata es completar el levantamiento de información mediante las fichas Fibe para agilizar la entrega de ayudas y reiteró que, mientras continúen las condiciones de riesgo en el borde costero, no es posible iniciar trabajos de mayor envergadura. No obstante, reconoció que la zona mantiene desafíos pendientes en materia de infraestructura, particularmente en la protección costera y la conectividad.

Por su parte, el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, entregó el balance preliminar de la emergencia. Según informó, el catastro supera las 80 viviendas con distintos niveles de daño, de las cuales al menos 12 presentan pérdida total. A ello se suman doce embarcaciones destruidas y daños estructurales en el Puente Melón, infraestructura para la cual solicitó la instalación de un puente mecano que permita mantener la conectividad del sector.

Junto con ello, insistió en la necesidad de reforzar el enrocado y las obras de protección del borde costero, considerando la magnitud que alcanzó el oleaje durante la emergencia. “Fuimos víctimas del incendio más grande de la historia de este país por la cantidad de viviendas destruidas. Nos pusimos de pie y hoy, nuevamente, estamos reconstruyendo las viviendas y levantándonos”, sostuvo.

Asimismo, el seremi de Desarrollo Social del Biobío, Daniel Manchileo, informó que durante la jornada se desplegaron cerca de 30 funcionarios públicos junto a equipos municipales para aplicar las fichas Fibe a las familias afectadas. Además, precisó que —hasta la tarde del viernes— ya se habían aplicado 53 encuestas en Cerro Verde Bajo y que continuarán las coordinaciones para completar el catastro de vecinos que no se encontraban en sus viviendas al momento del operativo.

Aunque el temporal dio cierto nivel de tregua respecto de la jornada anterior, la lluvia y el fuerte oleaje continuaban presentes durante la visita de las autoridades. En Cerro Verde, sin embargo, la preocupación ya no estaba puesta únicamente en resistir el avance del mar, sino en comenzar una pronta recuperación.

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