Académica de la Universidad de Concepción explicó que el fenómeno registrado en la costa del Biobío estuvo asociado a condiciones atmosféricas que provocaron una aumento del nivel del mar.
Una subida brusca del mar, no provocada por un sismo, sino por condiciones climatológicas, corresponde al concepto científico de meteotsunami, una palabra nueva para la población en general, pero que tiene una clara definición ya acuñada. En ese contexto, lo ocurrido en Penco y Lirquén durante el sistema frontal cumple con estas características, según explicó una experta.
“El fenómeno que presenciamos en las costas de la Región del Biobío cumple con las características de meteotsunami, ya que las olas se proyectaron hacia las zonas costeras”, explicó preliminarmente María José Herrera, académica de la Universidad de Concepción, geógrafa y doctora en Ciencias Mención en Geología.
En ese entendido, la académica relevó que incluso los habitantes de Penco y de Lirquén compararon la entrada del mar a sus casas debido al sistema frontal con el oleaje que percibieron durante el terremoto del 2010. “Lo que refuerza la asociación de este evento a un meteotsunami. A diferencia de las marejadas, que pueden ser: normales, anormales o ciclónicas”, dijo.
En cuanto a la variable causante de estos eventos, la científica explicó que “los meteotsunamis son fenómenos locales que generan un aumento del nivel del mar producido por variaciones en la presión atmosférica y rachas de viento, que pueden alcanzar alturas superiores a los 5 metros y que fácilmente pueden llegar hasta los 10 metros”.
Otra de las características de los meteotsunami es que son fenómenos temporalmente acotados, es decir, a diferencia de las marejadas que pueden durar varios días, los meteotsunamis tienen una duración que puede variar entre 5 minutos y 2 horas.
Una de las diferencias más marcadas que presenta con las marejadas es que los meteotsunamis siguen las trayectorias de las tormentas. “Por lo tanto pueden empezar en un lugar, generalmente asociado a costa afuera, e ir proyectándose hacia el continente, siguiendo la trayectoria del sistema frontal. Por lo tanto, pueden abarcar áreas que son bastante importantes”, detalló la Dra. Herrera.