Hay daños en viviendas, inundaciones en caletas y constantes bloqueos de ruta en la zona.
Las ventanas traseras de cuatro locales comerciales quebradas por el viento, calles cubiertas por agua de mar y botes sobre la calzada marcaron parte del panorama que dejó este jueves el sistema frontal en Cerro Verde Bajo, en Lirquén. Mientras el fuerte oleaje golpeaba el borde costero, vecinos del sector recibían el mensaje del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) que ordenó evacuar la zona ante el avance del mar hacia sectores habitados.
Todo fue parte de la jornada más compleja del temporal en la Región del Biobío. A diferencia de los días anteriores, cuando la preocupación se concentró en las lluvias y el aumento de caudales, durante este jueves el protagonismo lo asumieron las marejadas y los fuertes vientos, obligando a desplegar evacuaciones, cortar rutas y mantener operativos de emergencia en distintas comunas.
El escenario coincidió con el aviso de marejadas anormales emitido por el Centro Zonal de Meteorología Marina de Talcahuano, dependiente de DIRECTEMAR, que pronosticó mar muy gruesa, rompientes en el borde costero y olas de entre 4,5 y 6,5 metros en el área oceánica frente a la bahía de Concepción durante el periodo de mayor intensidad del sistema frontal.
“Tormentas habíamos visto antes, pero nunca con esta intensidad. El mar está furioso”, relató Luis Mora, residente y trabajador de Cerro Verde Bajo.
El vecino explicó que el temporal provocó daños en varios locales del sector. “Se rompieron las ventanas traseras de cuatro locales. A una vecina le cayó el marco con vidrios en la cabeza y un adulto mayor quedó con su casa inundada hasta que llegó Carabineros a ayudarlo”, relató.
A pocos metros, Maritza Gatica, dueña de un minimarket, seguía con preocupación el comportamiento del estero que desemboca junto al sector.
“El mar no deja salir el agua del estero y eso me preocupa porque se puede inundar todo”, explicó a Diario Concepción. La locataria agregó que el fuerte viento también comenzó a pasar la cuenta dentro de su vivienda.
“Se abrió una gotera justo sobre la cama donde tengo a mi marido postrado. Tuvimos que poner un fuentón para que no le siguiera cayendo el agua”, narró.
El mismo fenómeno se repetía en el Barrio Chino de Lirquén. Allí, Ricardo Almonacid observaba el crecimiento del estero Lirquén mientras la pleamar dificultaba su descarga hacia el océano.
“Como tenemos el río atrás, el mar no deja desembocar el río. Entonces el agua se devuelve y se empieza a meter”, explicó, añadiendo que varias viviendas ubicadas en la parte baja ya presentaban inundaciones durante la mañana.
“Han venido a dejar sacos de arena porque abajo ya entró el agua a algunas casas”, cerró.
En otro punto de Lirquén, Cristina Soto relató que debió abandonar su vivienda luego de que funcionarios del Serviu le advirtieron problemas en un muro de contención ubicado junto a un cauce.
“Nos dijeron que desalojáramos porque el muro estaba cediendo por el agua que quedó estancada”, aseveró.
En otras caletas de la Región, cómo Tumbes de Talcahuano el mar también llegó hasta la calle. Incluso, personal de la Armada tuvo que evacuar a una familia cuya casa quedó aislada por el oleaje. Ocho personas en total fueron desalojadas en la maniobra.
En paralelo, el temporal también obligó a interrumpir parcialmente la conectividad entre Penco y Tomé. En la Cuesta La Pirámide, cuadrillas de la Dirección de Aseo, Ornato y Medio Ambiente de la Municipalidad tomecina trabajaban junto a personal de Vialidad retirando árboles y ramas que bloquearon distintos tramos de la Ruta 150.
Con motosierras y herramientas manuales, varios trabajadores despejaron la vía para restablecer el tránsito.
En medio de toda la emergencia regional un trabajador de 53 años falleció al ser impactado por la caída de un árbol mientras participaba en labores de despeje derivadas del sistema frontal.
El accidente ocurrió en el kilómetro 25 de la Ruta Q-180, en la comuna de Negrete. La víctima no resistió las lesiones y su muerte se registró en el Hospital Base de Los Ángeles.
La Brigada de Homicidios realizó diligencias investigativas.

Cuadrilla de limpieza y despeje de camino en Tomé / Foto: Isidoro Valenzuela M.
Durante la jornada, Senapred activó la mensajería SAE para evacuar Cerro Verde Bajo debido al ingreso del mar a sectores habitados.
El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, informó que alrededor de 80 familias se encontraban dentro del área de evacuación y confirmó daños severos en viviendas producto del viento y las marejadas.
Paralelamente, las autoridades mantuvieron el monitoreo de los principales cauces de la región. La Dirección General de Aguas (DGA) informó que las estaciones ubicadas en sectores habitados permanecían bajo el umbral de Alerta Azul, mientras que algunos puntos emplazados en la alta cordillera registraban aumentos de nivel sin representar riesgo para la población.
El sistema frontal también impactó infraestructura estratégica. La Autoridad Marítima suspendió operaciones en terminales portuarios como San Vicente Terminal Internacional y Puerto Lirquén debido a las condiciones del mar, mientras distintos municipios continuaron desplegando cuadrillas para despejar caminos, retirar árboles y responder a emergencias.
En más puntos del Gran Concepción, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) mantuvo el cierre preventivo de los parques Cerro Caracol, Los Batros y del Carbón para facilitar la evaluación de daños provocados por el viento, al tiempo que sus equipos siguieron supervisando obras de mitigación y sectores con riesgo de remoción en masa en distintas comunas de la región.
Aunque durante la tarde la intensidad de las precipitaciones comenzó a disminuir en algunos sectores, las autoridades reiteraron que las condiciones meteorológicas continuaban siendo adversas e insistieron en evitar acercarse al borde costero, respetar las evacuaciones y mantenerse informados exclusivamente a través de los canales oficiales.
Vale recordar que hubo registros de vientos por sobre los 160 kilómetros por hora.