Hay reportes de daños menores en equipamiento pesquero y en instalaciones agrícolas.
A su paso por la Región del Biobío, el sistema frontal con río atmosférico cobró una vida humana, dejó personas damnificadas y provocó diversos daños en el sector productivo, según el balance preliminar de las autoridades y gremios de la zona.
De hecho, según constató Diario Concepción, el número de clientes afectados por cortes de energía eléctrica en la región ascendió a 86.858, cifra que incluye a empresas de diversos tamaños.
Margarita Celis, gerenta regional de la Corporación Chilena de la Madera (Corma) para Biobío y Ñuble, comentó que “se han registrado algunos trabajadores afectados por las condiciones derivadas del temporal, quienes están siendo apoyados por las empresas, sin que existan situaciones de mayor gravedad. Si bien se registraron daños menores, principalmente asociados a la caída de árboles, interrupciones puntuales de caminos y afectaciones en la red ferroviaria, las faenas productivas se mantienen operando con normalidad”.
No obstante, la ejecutiva advirtió que “la principal preocupación en la zona se concentra en un socavón que afecta el acceso ferroviario norte al puerto DP World Lirquén, lo que podría ralentizar la operación ferroviaria hacia el terminal”.

Foto: Corma Biobío Ñuble
En el ámbito agrícola, el seremi de la cartera, Francisco Lagos, señaló que se está desarrollando un levantamiento preliminar de información en coordinación con el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap), municipios y equipos territoriales, con el objetivo de dimensionar los impactos en el sector silvoagropecuario.
“Si bien aún no existe un catastro consolidado y definitivo, el proceso de recopilación de antecedentes ya está en marcha. Esto permitirá contar progresivamente con una evaluación más precisa de los daños, los cuales serían menores y asociados, principalmente, a la afectación de invernaderos de pequeños agricultores”, indicó la autoridad. Desde la cartera añadieron que continuarán monitoreando la situación en terreno para adoptar medidas una vez validados los datos.
José Miguel Stegmeier, presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío (Socabio), informó que en general solo se han registrado anegamientos y dificultades para realizar las labores agrícolas y ganaderas cotidianas.
“Los fuertes vientos causaron algunas voladuras de techumbres, principalmente en bodegas o galpones abiertos, además de caída de árboles. Son daños relativamente menores en bosques, sobre todo de pino radiata, junto con cortes de luz en sectores rurales más aislados”, afirmó el líder gremial.
“Esperamos que puedan seguir bajando las temperaturas. El resto del mes se pronostica el ingreso de nuevos frentes nubosos, por lo que es clave que se pueda acumular nieve en la cordillera. Necesitamos esas reservas para el próximo verano y para que se recupere el lago Laja, que está en sus niveles mínimos, lo cual es altamente preocupante”, advirtió.

Foto: Seremi de Agricultura
Desde Agroseguros, servicio dependiente del Ministerio de Agricultura, recordaron que se encuentra vigente el Seguro Agrícola. Esta herramienta de transferencia de riesgos cubre eventos como sequía en secano, heladas, lluvias, vientos, granizo y nieve que provoquen pérdidas económicas en los cultivos y producciones frutales.
El instrumento permite a los productores recuperar el capital de trabajo invertido, logrando mayor estabilidad económica y mejorando su condición como sujetos de crédito.
“Agroseguros otorga un subsidio base que parte en un 40% de la prima o costo del seguro y puede llegar a un 69%. Adicionalmente, el beneficio puede incrementarse por criterios específicos, como la recontratación y zonas extremas. Tiene un tope de 80 UF por póliza, comuna y cultivo, y hasta 160 UF por agricultor al año”, detallaron desde la entidad. Asimismo, destacaron la vigencia del Seguro Apícola, destinado a proteger al rubro frente a pérdidas en la producción, material vivo y colmenas.
Cristian Arancibia, presidente de la Federación Regional de la Pesca Artesanal (Ferepa Biobío), consignó que se mantienen en contacto con sus organizaciones de base desde el martes, cuando comenzaron las primeras marejadas importantes en la zona de Ñuble y el golfo de Arauco.
“Hemos podido registrar hasta el momento varios eventos que afectaron a embarcaciones, motores, equipamiento y materiales de pesca, además de la infraestructura artesanal. Eso, sin duda, ha golpeado fuerte a las comunidades de pescadores”, afirmó Arancibia.
Desde Ferepa acotaron que coordinan con la Subsecretaría de Pesca un catastro formal para enfrentar la crisis. “Los pescadores han trabajado arduamente para evitar daños mayores. Lamentablemente, muchas caletas carecen de espacios suficientes de explanada o zonas de resguardo en tierra, y tampoco se cuenta con la maquinaria necesaria para sacar las lanchas. Esto impidió poner a resguardo la totalidad de la flota regional”, aseguraron.
Por el contrario, desde el sector de los Pescadores Industriales del Biobío informaron que hasta el momento no registran daños en su infraestructura por el frente de mal tiempo.
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Concepción informó que la Fundación CChC activó un plan de apoyo para acompañar a los trabajadores damnificados que son miembros de empresas socias. “Contamos con un equipo de asistentes sociales disponible para entregar orientación ante eventuales emergencias. Sin embargo, hasta el momento no tenemos reportes de mayores afectaciones”, acotaron.
Por su parte, Cristóbal Herrera, gerente general de la CPC Biobío, aseveró que no se han reportado perjuicios graves a la actividad productiva local. “Sí se han detectado algunas interrupciones en rutas por caída de árboles, inundaciones parciales en recintos y desprendimientos de materiales, pero sin consecuencias relevantes de momento. Es importante seguir monitoreando el temporal y estar alerta para el despliegue logístico de ayuda”, señaló.
Finalmente, respecto al funcionamiento de las ferias libres, Paola Huenchumán, presidenta del sindicato de la Feria Libre de Lota y de la Asociación Gremial de la Región del Biobío, aclaró que la afectación principal ha sido habitacional. “La gente que está complicada corresponde a personas en Penco, Arauco y Curanilahue, porque la catástrofe se produjo en sus casas, pero en la feria misma no hay daños hasta el momento”, explicó.
Huenchumán agregó que se prevé trabajar durante el fin de semana. “Es cuando hay lluvia con vientos extremos que no se puede laborar, lo que para nosotros significaría un impacto más grave. Estamos evaluando la situación para disponer de información más precisa”, concluyó.