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Instituciones públicas y congresistas advierten que acciones imprudentes en medio de complicaciones climáticas dificultan el trabajo de los equipos de rescate

Instituciones públicas y congresistas advierten que acciones imprudentes en medio de complicaciones climáticas dificultan el trabajo de los equipos de rescate.

Por: Cecilia Bastías 19 de Julio 2026
Fotografía: Foto: Isidoro V.

Las acciones calificadas como temerarias y de obstrucción a los equipos especializados suelen ser un hecho recurrente en escenarios de catástrofe. No solo ponen en riesgo las propias vidas de quienes las ejecutan, sino que también se transforman en un impedimento para la resolución de dificultades y el desarrollo de los operativos.

Ante situaciones extremas a raíz de las condiciones climáticas, como las registradas en las últimas horas, instituciones como Senapred y la Delegación Presidencial realizaron un encarecido llamado a la población a desplazarse lo menos posible, manteniendo conductas de autocuidado para cooperar con la acción de las unidades que atienden emergencias en los puntos donde son requeridas.

Una foto frente al mar

Si bien esto no representa la tónica de la población, en este tipo de contextos sí es posible divisar en la costa a personas que se acercan a las marejadas para obtener una fotografía o un video; situaciones que complican ciertamente la labor de Bomberos, Carabineros o la Armada, instituciones que tienen como mandato la protección de la ciudadanía.

Aunque en la legislación chilena existe el Artículo 496, N° 1 del Código Penal —que considera una falta con multa de 4 UTM (cerca de $270 mil) la desobediencia a las órdenes que imparte la autoridad—, esta figura habla de instrucciones en general y no específicamente de casos de riesgo inminente o situaciones de urgencia.

De una u otra forma, en el territorio nacional existe cierta costumbre frente a escenarios en que la naturaleza se manifiesta con fuerza. Por ello, una normativa que fije puntualmente los comportamientos prohibidos, que tienden a distraer el esfuerzo de los equipos de rescate, resulta del todo lógica.

En los últimos días se constataron casos como el de un bañista en medio de las marejadas en la Región de Valparaíso, ampliamente difundido por televisión, así como también el de personas practicando yoga en las dunas en medio de intensas rachas de viento.

Al respecto, el diputado Patricio Briones (Partido de la Gente) comentó que “el mensaje es fuerte y claro: toda aquella persona que, en el uso de sus facultades, quiera utilizar un frente climático y la marea alta, y en este caso las marejadas, para generar contenido, debe ser sancionada severamente”.

“En países como Australia existen medidas para castigar este tipo de comportamientos de forma ejemplar y así, no solamente con multas, sino también con cárcel efectiva, mitigar este tipo de situaciones”, estableció el parlamentario por el Distrito N° 20.

El hecho de que en el país esto no esté claramente tipificado significa una debilidad para el legislador: “Esto pone de manifiesto una legislación aún permeable ante estas situaciones que ponen en riesgo la vida de rescatistas y terceras personas que, en el caso de estos eventos climáticos, están en sufrimiento”, manifestó Briones.

Sobre la base de sus argumentos, el diputado PDG señaló: “Llamamos a los distintos parlamentarios a tomar este tema con seriedad y darle forma a una legislación que evite justamente el actuar irresponsable de personas que creen estar por sobre la ley”.

En este mismo sentido, el diputado de la Democracia Cristiana, Álvaro Ortiz, afirmó que “el sentido común dice que, en caso de haber emergencias, como salida del mar, de un río, etcétera, las personas no pueden estar en la orilla”.

Sin embargo, apuntó que “muchas veces, de manera totalmente irresponsable, las personas no obedecen las instrucciones de la autoridad”. Por lo tanto, Ortiz se manifestó partidario de aumentar las penas en caso de que lo ameriten: “No se puede distraer la atención de los equipos de emergencia, del Gobierno, de los municipios, por personas irresponsables que no cuidan ni siquiera sus propias vidas”, estableció.

Municipalidad de Talcahuano

Puntualmente, en cuanto a conductas que podrían ser consideradas como temerarias, Boris Sáez, jefe del Departamento de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad de Talcahuano, indicó que no se recibieron denuncias de ese tipo en la comuna.

“Creemos que, al menos en Talcahuano, dadas las múltiples situaciones de emergencia que hemos vivido y las consecuencias que estas han generado a las vecinas y vecinos, hay una mayor conciencia sobre el autocuidado”, comentó Sáez.

Las complicaciones que sí se produjeron tuvieron que ver con la falta de resguardo de los carros comerciales ubicados en el sector de la playa El Morro, los cuales quedaron en el lugar pese al aviso de marejadas.

Por otro lado, el jefe de departamento afirmó que hubo falta de empatía por parte de conductores que transitaron por calles anegadas: “En Las Salinas, calle La Vega, Valdivia y Gaete, donde hubo que cerrarlas, porque se empujaba el agua hasta las casas, claramente se podía haber evitado”, estableció, señalando que esas fueron conductas no esperables ante situaciones de catástrofe.

En cuanto a la posibilidad de instituir normas que castiguen acciones que entorpezcan la respuesta operativa, Sáez concluyó que, “más allá del factor punitivo, siempre será mejor a nivel social avanzar en la necesidad de educar en la prevención”.

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