Opinión

Combate de La Concepción

Por: Diario Concepción | 09 de Julio 2019
Fotografía: Combate de La Concepción

El 9 y 10 de julio se cumplirán 137 años del Combate de La Concepción ocurrido en ese pequeño poblado, ubicado  en la Provincia de Jauja del Departamento de Junín a 22 kms al sur de Huancayo.

A tan sólo cuatro días de haber tomado el mando el Capitán Ignacio Carrera Pinto con su unidad la cuarta compañía del Regimiento “Chacabuco”, sí, la misma unidad que hoy se encuentra en nuestra capital del Bío Bío, la que año tras año instruye a nuestros jóvenes soldados oriundos de esta zona que realizan su servicio militar.

En 1879 esta unidad se encontraba en Santiago, en la calle Maestranza y partió a la guerra del Pacífico como una unidad cívica movilizada comandada por el coronel Domingo Toro Herrera. Durante los cuatro años que duró la guerra sus hombres se foguearon en el combate, convirtiéndose en bizarros soldados de infantería.

En octubre de 1880 el teniente Ignacio Carrera Pinto fue destinado del Regimiento “Esmeralda” al Regimiento “Chacabuco” y como oficial le correspondió iniciar la campaña de Lima como uno de los ayudantes del Coronel Toro, junto a los subtenientes Serrano y Pérez Canto.

Terminada la campaña de Lima, el grueso del Ejército, bajo el mando del invicto General Baquedano, regresó a Chile en marzo de 1881 en un convoy de la Armada. Al desembarcar en Valparaíso 23 arcos de triunfo vio pasar al Ejército victorioso.

El 26 de junio de 1881 a raíz del combate de Sangrar, el Poder Ejecutivo ordenó nuevamente la movilización del Ejército, zarpando desde Valparaíso rumbo al Callao, en ese convoy de la marina fue nuevamente el teniente Carrera.  Ya en territorio peruano, el teniente Carrera asumió el mando de la 4ta compañía del Chacabuco, es esta unidad que la vemos en nuestra ciudad de Concepción desfilar con la misma guerrera azul-celeste, con pantalón de brea rojo y quepí a la usanza de los uniformes de la guerra del pacífico. El miércoles 5 de julio de 1882 llegaba esa compañía al pueblo andino serrano de La Concepción y se recibía de esa guarnición con la misión de impedir la progresión del adversario al oeste de la línea La Concepción – la Oroya.  El Capitán Alberto Nebel Ovalle comandante de la tercera compañía hizo entrega a Carrera, aconsejando montar guardia en todas las direcciones de aproximación dado que, había observado movimiento de indios serranos ajenos al pueblo en esos previos días.

El teniente Ignacio Carrera Pinto comandaba su unidad compuesta por 66 hombres y al recibirse como comandante en esta guarnición fue informado que habían 10 hombres del Regimiento “Chacabuco” y un Soldado del Regimiento “Lautaro” con un cuadro de tifus en el parte de enfermos, quienes permanecerían en La Concepción, dado que el clima seco de la serranía ayudaba a la recuperación más que Lima. Dentro de los enfermos se encontraba el subteniente Julio Montt Salamanca y 10 jóvenes soldados. La cuarta compañía ocupó las casas del curato ubicadas al lado de la capilla de la Santísima Virgen de La Concepción en la plaza de la ciudad. Cuatro días después, en la madrugada una procesión de feligreses naturales del pueblo iniciaba su salida de la localidad. Algo andaba raro percibían los hombres de la 4ta Compañía.

A eso de las cuatro del domingo 9 de julio una fuerza veinte veces superior rodeó la ciudad de La Concepción, el coronel Juan Gastó Valderrama, al mando del Batallón Zepita era el jefe superior, entre ellos se encontraba el guerrillero Ambrosio Salazar quien comandaba a los Quichuay, Vilca y los serranos de Coma, en total más de 1.500 hombres. Juan Gastó presentó una propuesta de capitulación a la guarnición chilena, el Capitán Carrera le respondió lo que habían decidido antes con su unidad (que un chileno no se rinde jamás), contestando “que ni como chileno, ni como descendiente del prócer de la patria General José Miguel Carrera podrán intimidarme ni la cantidad de sus fuerzas ni las amenazas de rigor”.

El combate duró quince horas, la noche abrazó a los fieros chilenos que uno a uno fueron cayendo, heridos de muerte por lanzas y por las llamas que quemaron por completo la capilla, incendio que iniciaron los que buscaban saciar su sed de venganza. Murieron muchos soldados peruanos, pero aún la fuerza de éstos era muy superior.  En la madrugada cayó Carrera con su tenida a jirones y herido en los brazos y muerto por cientos de contrincantes, le reemplazó el subteniente Julio Montt,  quien a pesar de estar convaleciente de tifus peleó bravamente como un león, luego fue Arturo Pérez Canto y, finalmente, quedó solo el subteniente Luis Cruz Martínez de 17 años con dos soldados, a quienes la turba enfurecida le gritaba “Ríndete niño”, la respuesta no se hizo esperar y un último grito se escuchó en esa sierra “UN CHILENO NO SE RINDE JAMÁS”, y, los tres chilenos se lanzaron a la carga el fatídico lunes 10 de julio de 1882, ahí, se escucharon los gritos de los contrincantes serranos como una jauría y nuevamente, se hizo un silencio, el frío y olor a humo contaminaba esa madrugada.

Bajo la inspiración de estos 77 inmortales de La Concepción el 9 y 10 de julio de este año 2019 jurarán frente a la bandera de la patria, comprometiéndose en defenderla hasta rendir la vida si fuese necesario más de 8.000 nuevos soldados del Ejército de Chile, el mismo de ayer, el mismo de hoy y el mismo de siempre.

Jorge Villarroel Carmona
Presidente del Círculo Histórico
Ignacio Carrera Pinto
 Sede Región del Bío Bío, Miembro de
número de la Academia de Historia Militar

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