Editorial

El alto consumo de substancias de los jóvenes chilenos

Entre los principales resultados regionales está la alta prevalencia de ingesta de alcohol, que llega al 67,4%, mientras que el uso de marihuana llega a un 49,5%. Con porcentajes menores, se registró un alto consumo de hachís, cocaína, analgésicos y tranquilizantes sin receta médica.

Por: Editorial Diario Concepción | 16 de Agosto 2019
Fotografía: Diario Concepción

Hay conceptos arraigados que persisten, a pesar de acumulación de evidencia que demuestra la necesidad de replantearlos, si eso no ocurre se establece una certeza donde no debiera haberla y en consecuencia las cosas se quedan dónde están. El concepto de adolescente joven y sano por antonomasia es uno de ellos. La adolescencia, si bien está con todas sus potencialidades fisiológicas y psíquicas, también, y por lo mismo, es extraordinariamente vulnerable a situaciones de desequilibrio, justamente por su alta demanda, sus altas expectativas y desafíos, todos importantes y, en teoría, a ser resueltos en plazos breves.

Esa etapa de la vida ha sido definida como una crisis entre identidad y confusión, la tarea del adolescente de saber quién es socialmente, culturalmente y sexualmente, una carga que se acentúa cuando coincide con las demandas académicas, particularmente en educación superior, de cuyo éxito depende en gran parte la resolución de la crisis descrita.

No es de extrañar que ante esta situación, sumada a una sociedad cada vez más demandante, un número apreciable de jóvenes se sienta sobrepasado, una explicación plausible para entender los numerosos y frecuentes cuadros depresivos y conductas de evitación o escape de una realidad que parece abrumarles.

Las casas de estudios superiores tienen la oportunidad de detectar estas circunstancias y también la de colaborar para que sus consecuencias se atenúen, y, del mismo modo, establecer protocolos para proceder con idoneidad y eficiencia, como una parte de su compromiso con la formación integral de sus estudiantes.

En mayo de este año, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), dio a conocer los resultados del Primer Estudio sobre el Consumo de Alcohol y otras Drogas en Población de Educación Superior de la Región del Bío Bío, en el que participaron ocho universidades y centros de educación superior de la zona, entre ellos, la Universidad de Concepción.

Entre los principales resultados regionales está la alta prevalencia de ingesta de alcohol en el último año, que llega al 67,4%, mientras que el uso de marihuana llega a un 49,5%. Pese a que los porcentajes son menores, se registró un alto consumo de hachís (11,1%), cocaína (5,2%), analgésicos (6,1%) y tranquilizantes sin receta médica (4,9%). El estudio también reveló que los jóvenes tienen una bajísima percepción del riesgo de consumo de marihuana, con un 30,2%, mientras que el consumo de pasta base es considerado lo más riesgoso, con un 91,9%.

En consecuencia con esta realidad preocupante y lamentable, para contribuir al bienestar de sus estudiantes, la Universidad de Concepción firmó un acuerdo con el Senda, para aportar con datos duros en el diagnóstico de la situación y de esa manera establecer acciones basadas en evidencia, hasta aquí incompleta, sobre el consumo de alcohol y drogas entre el alumnado.

Esta iniciativa resulta fundamental, sin ella las políticas al respecto resultan ciegas y de impacto improbable. Por el número de estudiantes involucrados en su puesta en marcha los resultados podrán extrapolarse a otras realidades similares y romper un estado de contemplación inerte frente a un problema de mucho y negativo impacto en la juventud chilena, que en el contexto latinoamericano lidera estos comportamientos lesivos para su sano desarrollo.

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