Editorial

Falta de comprensión financiera en los estudiantes chilenos

Por: Editorial Diario Concepción | 02 de Marzo 2018
Fotografía: Diario Concepción

La sociedad de consumo es un concepto cuyas connotaciones negativas han terminado por esfumarse antes los signos equívocos de una felicidad representada por la adquisición de bienes de todo orden, desde símbolos de estatus a modalidades de comportamiento, al metamorfosear la realidad, ocultando otros valores,  conforma una nueva falacia; el consumo está para quedarse como motor de la sociedad, sin otras precauciones.

La  realidad que enfrentan los jóvenes en Chile sometidos a esa concepción, ante la necesidad – legítima o inducida-  terminan por endeudarse. Según datos entregados por el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv), tres de cada cuatro jóvenes no conoce lo que es un producto financiero. Una cifra preocupante teniendo en cuenta la gran tasa de endeudamiento en las personas entre 18 y 29 años, que llega a un promedio de $400.000, del total de ellos, el 43% cree que no va a salir de la deuda en los próximos 12 meses.

Sin embargo, esta situación no hecho que aumente la idoneidad de los jóvenes para usar el dinero responsablemente o para comprender las implicancias de los compromisos a largo plazo y los costos de los créditos,  de esa manera, los estudiantes de Brasil, Chile y Perú están a la cola en comprensión financiera de entre los 15 países estudiados por la OCDE en el reciente  informe PISA dedicado específicamente a este punto.

En el informe, realizado con estudiantes de 15 años, participaron la región flamenca de Bélgica, siete regiones canadienses, Holanda, Australia, Estados Unidos, Polonia, Italia, España, República Eslovaca y Chile -todos ellos países de la OCDE-, además de cuatro provincias chinas, Rusia, Lituania, Perú y Brasil. Los tres países latinoamericanos exhibieron la más baja competencia financiera. Según este estudio, el 53% de los estudiantes de Brasil, el 38% de Chile y el 48% de Perú “no alcanza el nivel básico” en conocimientos financieros, lejos del 22% promedio de la OCDE.

Si bien es cierto no hay diferencias apreciables en cuanto a competencias financieras según el género, si la hay, y muy notoria, entre los grupos socioeconómicos, este último aspecto tiene un peso determinante en el conocimiento financiero, ya que los jóvenes de medios favorecidos obtienen calificaciones más altas que la de los alumnos desfavorecidos. La diferencia entre ellos es más atenuada en Brasil (78 puntos), que la de Chile (103) y Perú (117).

Como respuesta a esta situación, Brasil es el país que más énfasis ha puesto en esta forma de capacitación entre los tres países sudamericanos analizados, integrando experimentalmente  la educación financiera en los sistemas de enseñanza, con resultados alentadores, ya que  los estudiantes involucrados, además de demostrar mayores conocimientos, evidenciaron  “una mayor tendencia al ahorro” que sus otros pares que no habían estado en el programa experimental.

Urge introducir esta forma de conocimiento en nuestros planes de estudio, mediante la adecuada asociación con las destrezas en lectura y matemáticas, además de principios valóricos, es innegable que los jóvenes tienen que aprender a tomar decisiones en este ámbito, con el apoyo de profesores y sus familias, es un aspecto de su vida como ciudadanos que no puede ser tratado con liviandad, un ciudadano económicamente responsable que atienda a sus compromisos económicos con seriedad y rigor, que le permita dar a sus iniciativas un adecuado y confiable fundamento.

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