Editorial

La urgente protección de los océanos

Por: Editorial Diario Concepción | 27 de Septiembre 2017
Fotografía: Pixabay

Afortunadamente, hay asuntos en los cuales se llega a un punto de saturación, situaciones que se mantienen y se repiten muchas veces hasta transformarse en insoportables, la contaminación por los plásticos arrojados en cualquier parte por decenas de toneladas, es uno de aquellos asuntos, por comodidad se les desplaza, pero su esencial potencial de daño resulta tan evidente que no queda otra posibilidad que actuar, no tibiamente, sino con toda la fuerza posible.

Tiene que llegar a un punto como aquel de fumar en cualquier parte, que parecía un derecho primario de las personas, una muestra de la madura responsabilidad de elegir, por tanto tratar de coartarlo no solo era abusivo, sino que posiblemente anticonstitucional, hasta que la evidencia fue tan considerable que no quedó otra que aceptar que los derechos de todos para estar sanos era más fuerte que el derecho de algunos a enfermarse voluntariamente y menos aún si estos últimos, con las patologías asociadas, representaban una carga para el sistema de salud del país.

La prohibición del uso de las bolsas pláticas tendrá posiblemente una ruta similar, aunque de menor oposición, por el mayor conocimiento por  parte de las comunidades. A las bolsas en sí mismas, se añade el concepto de microplásticos, fragmentos de plástico de menos de cinco milímetros de diámetro que entran en el océano desde gran variedad de fuentes, especialmente peligrosos por su capacidad de absorber agentes contaminantes problemáticos como metales pesados y contaminantes orgánicos resistentes, que amenazan a una amplia gama de invertebrados ubicados en la base de la cadena alimentaria.

La investigación científica mundial se acumula hasta dejar este asunto indiscutiblemente claro, a todo nivel, el año pasado Benjamín Cofré, estudiante de tercero medio del Colegio San Agustín de Concepción, resultó ganador con su proyecto. “Nueva Amenaza en el Océano Austral: Estudio de Microplásticos en Zooplancton Antártico” motivado por su convencimiento que esta forma de contaminación afecta negativamente la base de las cadenas tróficas, como son los organismos que conforman el zooplancton.

Una masa crítica de evidencia sumada, que motiva el reciente anuncio de una nueva ley por la Presidenta Michelle Bachelet ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, de aprobarse, en el  plazo de 12 meses, las 102 comunas que limitan con el mar en el país estarán libres de bolsas plásticas en el comercio, restricción a ser fiscalizada por los municipios, con una sanción de hasta 5 UTM por bolsa para quien la entrega, la que será aplicada por los Juzgados de Policía Local.

Más allá de la fuerza de esta ley, lo que debe primar es el íntimo convencimiento y compromiso de la ciudadanía en la protección de los océanos. En términos de la Primera Mandataria, Chile sería “el primer país de América en implementar este tipo de ley”, pero la iniciativa no tendría el impacto esperado si además de apegarse estrictamente al texto legal, no  hubiera una cultura de respeto al medio ambiente, que para la comunidad nacional es todavía incipiente.

Toda la naturaleza requiere de mayor protección, la legislación es una herramienta, pero la más poderosa se encuentra en cada familia, en cada chileno, como Benjamín y muchos otros como él, convencidos que no podemos quedarnos de brazos cruzados, que hace falta crear conciencia, tarea difícil, pero ineludible.

Etiquetas