La iniciativa permitirá avanzar en la evaluación ambiental del proyecto que contempla mejorar la conectividad entre Abanico y el límite internacional con Argentina, considerando especialmente su emplazamiento parcial al interior del Parque Nacional Laguna del Laja.
La Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas dio inicio a la consultoría destinada a desarrollar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Mejoramiento Ruta Q-45, Abanico – Paso Fronterizo Pichachén, Antuco, Región del Biobío”, paso necesario para someter la iniciativa al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y avanzar hacia su futura materialización.
El proyecto contempla el mejoramiento de 56 kilómetros de la Ruta Q-45, desde el kilómetro 79,160, en las cercanías de la localidad de Abanico, hasta el límite internacional con Argentina, en el Paso Pichachén, ubicado en el kilómetro 135. De esta extensión, 22 kilómetros —equivalentes al 40,14% del proyecto— se emplazan al interior del Parque Nacional Laguna del Laja, condición que determina la necesidad de contar con una evaluación ambiental integral.
El delegado presidencial provincial de Biobío, Juan Pablo Mellado, destacó el inicio de esta consultoría como un avance concreto para sacar adelante una obra estratégica para la provincia. “El mejoramiento de la Ruta Q-45 y la consolidación del Paso Pichachén son fundamentales para mejorar la conectividad de nuestra zona cordillerana, abrir nuevas oportunidades de desarrollo y fortalecer el intercambio con Argentina. Este es un proyecto que miramos con una clara perspectiva de futuro”, señaló.

Foto: MOP Biobío
Asimismo, afirmó que el Estudio de Impacto Ambiental permitirá avanzar hacia las próximas etapas de una iniciativa que tendrá un impacto relevante en la conectividad y el desarrollo de la provincia. “Necesitamos que Pichachén avance. Mejorar esta ruta significa más conectividad, mejores condiciones para el transporte y mayores posibilidades para el desarrollo productivo y turístico de la provincia de Biobío. Esta consultoría nos permite seguir avanzando hacia ese objetivo”, indicó.
El desarrollo de este nuevo EIA permitirá abordar las modificaciones que ha experimentado el proyecto durante su proceso de ingeniería, incorporando los nuevos antecedentes y exigencias ambientales surgidas durante los últimos años.
El seremi del MOP, José Piña, expresó que “estamos dando un paso muy importante para avanzar en el mejoramiento de la Ruta Q-45 hacia el Paso Fronterizo Pichachén. El inicio de esta consultoría permitirá desarrollar el Estudio de Impacto Ambiental, un proceso fundamental para evaluar de manera rigurosa los efectos que pueda tener este proyecto y, al mismo tiempo, resguardar adecuadamente nuestro patrimonio natural”.
“Queremos avanzar en una mejor infraestructura vial, pero hacerlo de manera responsable y sostenible, especialmente considerando que parte del trazado se emplaza al interior del Parque Nacional Laguna del Laja. Por eso, este estudio es clave: nos permitirá compatibilizar el desarrollo de una conectividad moderna y segura con el necesario cuidado de nuestro medioambiente”, destacó Piña.
La consultoría busca, de esta manera, generar los antecedentes técnicos y ambientales necesarios para que el proyecto pueda ser sometido al SEIA y obtener una Resolución de Calificación Ambiental favorable, requisito para avanzar posteriormente hacia la ejecución de una iniciativa estratégica para fortalecer la conectividad del territorio cordillerano del Biobío y su vinculación con el Paso Fronterizo Pichachén.