En la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados.
Las tierras raras abren una nueva oportunidad para diversificar la minería chilena y ampliar su impacto positivo hacia nuevas regiones del país. Este es el caso de Biobío, Ñuble y Maule, que presentan condiciones geológicas favorables para estos minerales, cada vez más demandados por industrias vinculadas a la electromovilidad, las energías renovables, la electrónica avanzada y las nuevas tecnologías.
Durante su exposición ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, el subsecretario de Minería, Álvaro González, y el seremi del Biobío, Daniel Escobar, abordaron el potencial que esta actividad puede representar para el desarrollo productivo de la zona centro-sur.
“Cuando hablamos de tierras raras no vemos solamente una oportunidad minera; vemos una oportunidad de desarrollo regional. El desafío es transformar ese potencial en inversión, empleo y mejores oportunidades para las personas”, señaló González.
Destacó que estas regiones cuentan con infraestructura portuaria, industria, universidades, centros de investigación, capital humano y empresas proveedoras, “capacidades que favorecen el desarrollo de una nueva actividad productiva y permiten que una mayor parte de sus beneficios permanezca en los territorios”.
En Biobío ya existen iniciativas que apuntan a distintas etapas de la cadena productiva. El proyecto de tierras raras en Penco considera extracción y producción de
concentrado, mientras otra iniciativa proyecta desarrollar en la región una planta de procesamiento y separación de tierras raras, una etapa de mayor valor agregado.
Para el seremi de Biobío Daniel Escobar, Chile podría comenzar a desarrollar distintas etapas de la cadena de valor, “avanzando desde la extracción hacia el procesamiento y la separación, con posibilidades de generar nuevas capacidades tecnológicas, industriales y profesionales”.
Enfatizó que “queremos aprovechar las capacidades de nuestra región para atraer inversión, generar nuevos empleos, fortalecer empresas y abrir más oportunidades para nuestra gente”.

Foto: Cedida Aclara
Uno de los proyectos en la región contempla una inversión estimada de US$130 millones y podría generar alrededor de 400 empleos directos durante su construcción, con un peak de 600, y hasta 1.400 empleos directos e indirectos en régimen, además de un compromiso de 40% de contratación local.
Desde el Ministerio de Minería destacaron la importancia que los proyectos consideren altos estándares ambientales, información clara, participación ciudadana y diálogo con las comunidades.
En la sesión también expuso Matilde Basso, vicedecana de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), quien abordó desde la academia las oportunidades asociadas a las tierras raras en la zona centro-sur de Chile.