Economía y Negocios

Menos viviendas y locales cerrados: la radiografía del nuevo Concepción

Expertos apuntan a recuperar espacios públicos para devolver vitalidad al centro de la capital regional del Biobío.

Por: Bruno Rozas Hinayado 07 de Septiembre 2026
Fotografía: Archivo | Diario Concepción
Lo que debes saber

•La aprobación de proyectos habitacionales cayó a tres por año entre 2023 y 2025, mientras la CChC identificó 120 sitios eriazos en el área analizada de Concepción.
•Expertos y representantes del comercio relacionan los cambios del centro con menor inversión, nuevos hábitos de consumo, seguridad y pérdida de actividad permanente.

Mientras sectores del centro penquista exhiben locales cerrados, fachadas deterioradas, comercio ambulante y espacios públicos que han perdido parte de su antiguo movimiento, la ciudad también ha consolidado una agenda de eventos culturales, turísticos y deportivos capaz de reunir a miles de personas.

La transformación no se explica únicamente por el estado de las calles o por la percepción de inseguridad.

En los últimos años también cambiaron los horarios del comercio, las formas de comprar, la vida nocturna, la construcción de viviendas y los lugares donde se concentra la actividad urbana.

El resultado es una ciudad distinta a la que existía antes del estallido social, con zonas que han perdido dinamismo y otras que buscan convertirse en nuevos puntos de encuentro.

Un centro con menos actividad permanente

Para la investigadora Xenia Fuster, del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus), el deterioro de los espacios públicos está relacionado con la pérdida de vitalidad urbana y con una menor inversión.

A su juicio, los lugares tienden a abandonarse cuando existe falta de mantención, escasez de actividades o problemas de seguridad, pero también cuando los espacios no están diseñados para acoger a personas de distintas edades.

Como ejemplo menciona el Parque Ecuador, donde, según plantea, el cambio de los juegos se tradujo rápidamente en un menor uso por parte de niños de distintas edades.

Fuster sostiene que los antiguos juegos estaban pensados para diferentes etapas del desarrollo, condiciones climáticas y accesibilidad universal, mientras que los actuales terminaron excluyendo a parte de los usuarios del sector.

La sensación de vivir en una ciudad “fea”, en un barrio que parece “abandonado”, carente de la histórica identidad del sector, es lo que más pesa”, afirma.

Menos viviendas, menos movimiento

Uno de los cambios estructurales está en la construcción residencial. Juan Ignacio Lathrop, vicepresidente de la CChC Concepción, advierte una pérdida considerable de dinamismo habitacional en la comuna, superior incluso a la contracción observada a nivel nacional.

Según los antecedentes entregados por el gremio, antes de los efectos de la Modificación 15 del Plan Regulador se aprobaban en promedio 14 proyectos habitacionales al año.

Entre 2019 y 2022 la cifra llegó a 20, pero entre 2023 y 2025 cayó a apenas tres proyectos anuales. La caída también se refleja en las unidades de departamentos: de promedios que llegaron a 2.442 y 3.491 viviendas anuales, dependiendo del período analizado, se pasó a solo 382 unidades aprobadas por año en el último ciclo.

A comienzos de 2026, la comparación con 2019 mostraba una reducción estructural superior al 90%. Lathrop advierte que menos inversión y menos habitantes en el centro repercuten directamente sobre el comercio, los servicios y el uso de los espacios públicos.

El círculo, plantea, puede terminar reforzando la percepción de inseguridad y reduciendo nuevamente el atractivo para invertir y vivir en la zona céntrica. A ello se suman 120 sitios eriazos identificados por la CChC durante 2025, equivalentes a más de 111 mil m² dentro del área analizada.

El dirigente plantea que esos terrenos pueden transformarse en oportunidades de renovación urbana, pero mientras permanezcan sin desarrollar también pueden contribuir al deterioro del entorno.

El impacto alcanza incluso a las arcas municipales: los ingresos asociados a derechos de permisos de edificación presentan una caída estructural del 83%.

El comercio cambió después del estallido

La transformación también es visible tras las cortinas de los locales comerciales. Sara Cepeda, presidenta de la Cámara de Comercio de Concepción, asegura que el centro “ha cambiado bastante” durante los últimos cinco años, especialmente desde el estallido social.

Uno de los cambios más evidentes está en los horarios. Según explica, antes los establecimientos funcionaban aproximadamente entre las 9:30 y las 20:00 horas, mientras que actualmente las jornadas son más acotadas.

Cepeda señala que muchos locales ubicados hacia las calles todavía mantienen blindajes y que los comerciantes no están en condiciones de retirarlos debido tanto al costo como a la preocupación por eventuales delitos.

A esto se suma una transformación en las formas de consumo. El comercio pasó a operar en un modelo híbrido, combinando la atención presencial con las ventas por internet.

Para Cepeda, esta evolución tecnológica seguirá profundizándose, aunque representa un desafío especialmente grande para comerciantes de mayor edad.

Lamentablemente la gente que tiene locales comerciales acá en Concepción es gente de tercera edad, es gente adulta y ha costado que puedan emigrar o evolucionar a las nuevas formas de vender”, sostiene.

La noche también perdió espacios

El cambio de ritmo no se limita al horario comercial. Sectores históricamente asociados a la vida nocturna, como Barrio Brasil o Plaza España, enfrentan cuestionamientos por una menor circulación de personas, problemas de seguridad.

Menos comercio durante determinadas horas, locales cerrados y una percepción de inseguridad pueden generar calles con menor presencia de personas, debilitando el movimiento que tradicionalmente ayudaba a mantener activos estos sectores durante la noche.

Para Fuster, precisamente ahí aparece la relación entre espacio público, seguridad y vitalidad: los lugares utilizados por personas de distintas edades y para diversas actividades tienden a mantenerse más activos y seguros.

Una ciudad que busca recuperar protagonismo

La otra cara de la transformación está en la capacidad de Concepción y la Región del Biobío para organizar eventos masivos.

El gobernador Sergio Giacaman sostiene que uno de los objetivos del Gobierno Regional es que Biobío vuelva a posicionarse como “la capital de las regiones”, utilizando grandes encuentros culturales, deportivos y turísticos como herramientas para atraer visitantes y activar la economía.

A través de Sernatur se financia el programa de Promoción Nacional e Internacional del Biobío, que incluye actividades como el Rally Mundial, el Festival de Cine de Lebu, Conce al Plato, Made in Conce, el Americas Rugby Championship 2026 y el Sello REC.

La inversión alcanza los $13.391 millones.

A esto se agregan $5.289 millones aprobados para un calendario deportivo trianual que contempla la Maratón del Biobío, la Vuelta Ciclista, el Grand Prix de Atletismo, el Challenger de Tenis, el Campeonato Nacional de Motocross y el Triatlón de San Pedro de la Paz.

El Gobierno Regional también cuenta con un fondo de $2.804 millones para fortalecer el deporte y la actividad física local, incluyendo competencias nacionales de disciplinas como remo y canotaje.

Giacaman destaca que estos eventos generan circulación de visitantes, consumo en hoteles y restaurantes y movimiento para distintas actividades vinculadas al turismo. Entre ellos, destaca especialmente el REC, cuya última versión reunió a unas 400 mil personas.

El REC es patrimonio de Biobío y nuestro compromiso es cuidarlo, fortalecerlo y proyectarlo como parte de la identidad de nuestra región”, sostiene.

Desde el municipio de Concepción no fue posible obtener una declaración sobre este tema.

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