Los cinco multifondos anotaron rentabilidades positivas durante agosto.
•Los cinco fondos de pensiones cerraron agosto con resultados positivos. Los mayores avances correspondieron a los fondos A, con 3,59%, y B, con 2,92%.
•En el acumulado de 2026 persisten diferencias: el Fondo A gana 9,32%, mientras que los fondos D y E registran pérdidas de 2,29% y 5,75%, respectivamente.
Los ahorros previsionales de los afiliados de la Región del Biobío cerraron agosto con resultados positivos, en línea con la recuperación registrada por los cinco fondos de pensiones a nivel nacional.
Sin embargo, el balance acumulado del año continúa mostrando diferencias importantes según el nivel de riesgo de cada alternativa.
De acuerdo con el último reporte de la Superintendencia de Pensiones, los fondos A y B encabezaron las ganancias mensuales, con rentabilidades reales de 3,59% y 2,92%, respectivamente.
El Fondo C, considerado de riesgo intermedio, obtuvo un retorno de 1,96%.
Los avances fueron más acotados en las alternativas conservadoras. El Fondo D rentó 0,87% durante agosto, mientras que el Fondo E registró un incremento real de apenas 0,06%.
Los antecedentes corresponden al sistema previsional nacional y no incluyen una desagregación por regiones.
No obstante, los resultados se aplican a las cuentas de los afiliados que mantienen sus ahorros en estos fondos, incluidos los trabajadores y pensionados de la Región del Biobío.
Aunque todos los fondos terminaron agosto con cifras positivas, el balance entre enero y agosto de 2026 continúa siendo mixto.
El Fondo A, que presenta una mayor exposición a instrumentos de renta variable, acumula una rentabilidad real de 9,32% en los primeros ocho meses del año. Le sigue el Fondo B, con una ganancia de 6,57%, mientras que el Fondo C registra un avance más moderado de 1,65%.
La situación es distinta en los fondos de menor riesgo. El Fondo D acumula una pérdida real de 2,29% durante 2026 y el Fondo E presenta una caída de 5,75%, pese al leve resultado positivo alcanzado durante agosto.
Las diferencias también se observan al considerar los últimos 12 meses. En ese periodo, el Fondo A registra una rentabilidad de 11,81%; el B, de 8,97%; y el C, de 3,95%. El Fondo D muestra un avance de apenas 0,08%, mientras que el E acumula una pérdida de 4,26%.
El balance evidencia que la recuperación mensual no ha sido suficiente para revertir las pérdidas registradas durante el año por las alternativas más conservadoras.
Según el análisis de la Superintendencia de Pensiones, el desempeño de los fondos A, B, C y D estuvo relacionado principalmente con los resultados de las inversiones en instrumentos extranjeros de renta variable y acciones nacionales.
Durante agosto, el índice MSCI mundial subió 4,66%, mientras que su indicador para mercados emergentes avanzó 10,71%. En Chile, el IPSA alcanzó un retorno nominal mensual de 3,76%.
Medidas en pesos chilenos, las bolsas de Estados Unidos, Japón, China y Alemania registraron incrementos de 4,18%, 6,97%, 2,02% y 4,68%, respectivamente. En contraste, los mercados de Hong Kong y Brasil retrocedieron 0,56% y 3,02%.
El rendimiento de las acciones estadounidenses estuvo respaldado por la continuidad de las inversiones vinculadas con inteligencia artificial, la demanda por semiconductores y los resultados de las empresas. Los mercados europeos, en tanto, fueron favorecidos por mejores datos de actividad y por el comportamiento de los sectores financiero, industrial y energético.
En el caso del Fondo E, las ganancias obtenidas por las inversiones en títulos de deuda nacional fueron contrarrestadas por las pérdidas asociadas a instrumentos extranjeros de renta fija.
El reporte explicó que las señales inflacionarias persistentes, vinculadas al encarecimiento internacional del petróleo por la guerra en Medio Oriente, han impulsado una tendencia hacia tasas de interés más elevadas.
Durante agosto, además, aumentaron las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. El instrumento a diez años cerró el mes en 4,75%, en medio de las dudas sobre la evolución de la inflación y una postura más restrictiva de la Reserva Federal.
Como el precio de los bonos se mueve en sentido contrario a las tasas de interés, este escenario limitó el retorno de las inversiones previsionales en instrumentos de deuda internacional. El efecto se concentró principalmente en las posiciones de mayor duración y ayuda a explicar el menor desempeño de los fondos conservadores.
Al 31 de agosto, el sistema previsional chileno administraba activos por US$250.554 millones, equivalentes a 5.695,83 millones de UF. El Fondo C concentraba el mayor volumen, con US$79.983 millones, seguido por el B, con US$60.612 millones, y el A, con US$47.999 millones.