Cultura y Espectáculos

Charles Aznavour (1924-2018) o el orgullo de la Chanson

Por: Diario Concepción | 02 de Octubre 2018
Fotografía: La Tercera

Por Fernand Dossin

Bajo el rigor de pertenecer a una familia de inmigrantes armenios en el París del período de entreguerras, formado en la universidad de la vida, Charles Aznavour se acerca al espectáculo a través de la danza y la actuación, siendo aún un niño.

Durante la ocupación de París (junio 1940-agosto 1944) en la colina de Montmartre, la familia Aznavour comparte, junto a inmigrantes armenios, rusos y judíos, los esfuerzos de la resistencia. Charles, ya adolescente, brinda el sustento para su familia, fruto de sus actividades en los escenarios de París.

En 1942 conoce a Pierre Roche, formando con él su principal dueto en el período temprano de su carrera, en una aventura que se prolongaría por cerca de ocho años, con guiños al estilo estadounidense de abordar el repertorio y la armonización vocal.

Edith Piaf pronto lo adopta como su pupilo en el mundo de la Chanson por donde ella lo encaminaría transformándose así en su principal mentora. Charles intensifica su trabajo de composición tanto para la Môme como para otros artistas.

A los veintiséis años, y a pesar de dieciséis años de carrera, Aznavour no recibe aún el reconocimiento al que aspira. En los años de posguerra son Trenet, Brassens, Brel, Bécaud y Montand quienes dominan la escena de la Chanson en voz masculina. No obstante, seguro de sus talentos, comienza a componer para sí mismo, al tiempo que enfrenta una ácida crítica que se mofa de sus limitaciones, entre ellas, el color de su voz.

Por cerca de una década y, con cierto éxito, reconduce su carrera hacia la actuación cinematográfica, con roles en clásicos de los directores de la Nouvelle Vague a fines de los cincuenta.

Como cantante, sin embargo, no es hasta 1960, a la edad de 36 años, que comenzará a obtener el reconocimiento que hasta entonces le había resultado efímero: ‘Je m’voyais déjà’, una canción cuya letra reivindica el éxito para el cantor debutante conocedor de sus talentos, logrará en diciembre de ese año conmocionar a la audiencia en la sala la Alhambra de París.

Luego vendrían los éxitos por todos conocidos, décadas de reconocimiento internacional, las periódicas presentaciones por el mundo, Chile incluido, y el haberse transformado en referencia de vida para cantantes como Sting y Elvis Costello.

Tributamos con estas líneas la longeva y activa carrera de quien como nadie encarnó el orgullo de la Chanson, porque, en sus palabras: Si yo supiera lo que es una chanson / si lo supiera / os los diría. Para cada quien es algo diferente / para mí, es un modo de vida / vivo en ella, por, para y con ella. Para ustedes es … piénsenlo / tal vez me lo digan. Como sea, en una cosa hay certeza / la Chanson es ante todo francesa.

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