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Conoce la historia y los personajes tras la erradicación de Aurora de Chile

Arduo trabajo para rellenar el terreno, juegos en el río y en vagones de tren abandonados son parte de la vida de una población que se hizo a pulso y que ahora da un vuelco para permitir el paso del puente Bicentenario.

Por: Ximena Valenzuela | 01 de Julio 2018
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Orgullo es la palabra clave que  define a los habitantes de Aurora de Chile, principalmente, por la labor  realizada por sus antepasados en los albores del siglo 20, que a pulso juntaron  piedras y escombros para robar terrenos al río Bío Bío, convirtiendo el lugar en tierra sólida que por más de cien años ha albergado a varias generaciones.

Si bien, la Seremi de Vivienda y Urbanismo está impulsando una transformación del lugar, con nuevas viviendas para los habitantes históricos, urbanizando y creando zonas de juegos para los menores, los aurorinos tienen sentimientos encontrados,  saben que no pueden detener el progreso de la ciudad, que el puente Bicentenario debe conectarse, pero sienten tristeza por dejar sus casas.

Con la cigüeña llegó Henry Cerda a Aurora de Chile, el actual presidente del comité de vivienda del sector,  quien afirma que la vida en comunidad y la amistad que se forjó en la población es lo que más teme perder. “Los que tenemos una edad similar (60) nos criamos como hermanos (…) jugábamos a la pelota en las calles,  porque no había tantos vehículos, así que se podía, y también íbamos a nadar al río”.

Cerda, que aún está en proceso de cambio a una vivienda de 60 metros cuadrados ubicada en la Manzana 1, afirmó que si bien está agradecido por el inmueble, se siente, al igual que muchos de los vecinos históricos, un poco perjudicado por el tamaño, ya que la suya supera los 100 metros cuadrados. “Pero todo es acomodable, regalaré lo que no me lleve y estoy solo. Los hijos ya se fueron, uno es médico y otro es ingeniero en Ciencias Físicas. Así que es mejor cambiar metros cuadrados por un título de dominio que nos da mayor seguridad”.

Manifestó que está agradecido  de la administración Bachelet, pues determinó radicar a los históricos cuando otros gobiernos sólo querían sacarlos. “Nuestra porfía nos llevó a quedarnos en la población creada con esfuerzo por las familias colonizadoras”.

Encontró el amor

Aurora de Chile no sólo vio nacer a  Joel Gómez (74), lo vio crecer, hacer amigos y enamorarse de Silvia Araneda, quien desde los 12 años permanece a su lado, con la que levantaron una vivienda de más de 200 metros cuadrados en la que criaron a sus dos hijos, uno especialista en mecánica diesel y la otra secretaria.

Carolina Echagüe M.

Gómez, al igual que otros 105 beneficiados en la entrega de la Manzana M1, saben que deben partir al nuevo proyecto, pero les duele abandonar una población a la que vieron crecer. Aseguró que Aurora de Chile nunca fue una toma, pues tiene en su poder un documento firmado y timbrado en la Moneda en 1932 que ordena a la Gobernación autorizar a pobladores a colonizar el río. “Ahora no lo puedo mostrar porque está todo embalado”, dijo.

Pero más allá de los documentos, lo que une a los aurorinos es un gran amor por la tierra que consideran suya y de la que tienen recuerdos como las tardes con sus amigos en la isla del Poleo, nombrada así por su hierba predominante, en la que disfrutaron hasta que el terremoto de 1960 arrasó con ella.

Aurora de Chile le trajo el amor,  conoció en su infancia a su esposa, Silvia, iniciaron su pololeo a los 12 años y se casaron a los 18, luego que ella le pidiera matrimonio, no dio detalles, pero dijo “fue algo muy íntimo y hermoso”.

Ahora está dedicado a sus cuidados. “El mes pasado a mi señora le descubrieron un tumor canceroso en su cabeza, la operaron el lunes pasado y ahora está en reposo por lo que esperaremos un plazo prudente para cambiarnos. Por el momento, incluso he aprendido a cocinar”, comentó sonriendo.

El coleccionista de pinturas es optimista, aseguró que, a pesar de pasar de una casa de 227 metros cuadrados a otra de 67 se acomodarán, “ya estamos pidiendo permiso para ampliar,  las que no podamos llevar las regalaremos y otras se irán al campo. Hay que tener en claro que el desarrollo no se puede detener y que siempre habrá un mañana mejor”, agregó.

El doble de espacio

El inspector de obras (30 años) llegó al lugar colonizado por sus abuelos y padres al nacer. Hace una semana vive en un departamento de la Manzana M1,  que cuenta con tres dormitorios, living comedor, logia, cocina, baño y un balcón que mira hacia el Mall Mirador Bío Bío.

Carolina Echagüe M.

“Son 57 metros cuadrados ideales para mi señora Betzabé Muñoz, mi hija, Javiera (7) y yo. Antes vivíamos con mi mamá en sólo 30 metros cuadrados”, dijo y agregó que desde que se realizó el proyecto Ribera Norte esperaban por una solución para el sector, sin imaginar que en algún momento verían este favorable cambio.

Aunque siente nostalgia al pensar que quizás la infancia de su hija no será tan entretenida como la que él tuvo jugando en el río, en los carros de tren abandonados donde tenían un club o construir casas en los árboles, le agrada pensar que ella ahora tiene su propio dormitorio y que la calidad de vida para su familia será mejor.

Eso sí, espera que  haga amigos con los que pueda compartir en las áreas de juegos existentes.

Luchando por quedarse

“Más de cien años lleva mi familia en Aurora”, dijo con orgullo Mirta Ferrada, secretaria del comité de Vivienda Manzana M1, quien también resultó beneficiada con el nuevo proyecto habitacional.

Aseguró que siempre lucharon por quedarse en Aurora de Chile porque su familia fue una de las primeras que  quitó terrenos al río para tener un lugar donde vivir. “Mi mamá llegó a rellenar, ahí perdió un par de gemelos,  con la escoria que botaba el tren, la basura del centro de Concepción y los desechos que el Hospital venía a botar a la orilla del río porque no tenían incineradores”.

En los inicios de la población la calidad de vida era muy precaria. “Con mucha humedad y uno de mis hermanos murió de bronconeumonía.  En invierno esto era un verdadero río, pero todos luchamos, hasta los niños, por  lograr rellenar. Cuando llovía, porque antes sí que llovía mucho, el río subía y mi papá hacia casas palafito con los durmientes de los trenes para que no nos mojáramos, sufrimos harto para lograr todo esto”, comentó.

A pesar de la precariedad en la que vivían, aseguró que lo más lindo de su niñez fue que era sana, “no había droga ni delincuencia. Ahora no puedes dejar las casas solas porque se meten a robar y la droga es terrible,  uno vive al lado de narcotraficantes, éramos pobres, pero decentes. Esa es una de las razones que me tiene contenta de cambiarme de casa y en la misma población”.

Comentó que muchos gobiernos ofrecieron erradicarlos a Barrio Norte,  Michaihue, Tucapel, Los Lobos, Ribera, San Pedro de la Paz, pero que luchó  hasta conseguir lo que querían, quedarse en el lugar “y de ahí no nos movimos, hablamos con la autoridades y les dijimos que tenían que radicarnos. Lo logramos, ahora me voy orgullosa por el trabajo de mi comité, que hizo todo a pulso, sin pedir ni un peso a nadie”.

La casa nueva es pequeña, pero la está ampliando. De hecho, desarmó un dormitorio del primer nivel para quedar con living y comedor más grande. “Hemos pasado hartas necesidades, antes no había televisión, luz ni nada con qué entretenerse, pero ahora estoy contenta tenemos los papeles que justifican que soy dueña del terreno”, aseveró.

Según estimó Henry Cerda ya un 50%  de los 106 vecinos beneficiados con la primera etapa, que tuvo un costo de $3.900 millones están viviendo en sus nuevas casas.

Manzana M2

El seremi de Vivienda y Urbanismo, Emilio Armstrong, indicó que su cartera está muy satisfecha por el avance en Aurora de Chile, pues en cuanto asumió se reunió con los dirigentes, logrando aunar criterios  y definiendo fechas reales para la entrega de viviendas a las familias.

“Me contaron que primero les habían dicho que se las entregarían en diciembre y luego en febrero, abril y antes de irse (la administración anterior) les estaban diciendo mayo, lo que generaba mucha incertidumbre en la gente. Logramos llegar a acuerdo con la entidad patrocinante, constructora, Serviu, Minvu y con la presencia del MOP y en ese acuerdo se determinó que se entregarían las viviendas para ser revisadas el 30 de mayo y el 16 de junio la entrega de la primera fase”, manifestó.

Sin embargo, según Armstrong detalló la tarea no termina ahí, pues el 20 de julio los beneficiados podrán revisar las viviendas de  la llamada Manzana 2 que albergará a cien familias, y si es posible, acortarán los plazos, de tal manera de entregarlas a fines de julio.

Aseguró que para su cartera es muy importante  lograr que familias que no habían vivido en un lugar digno ahora lo puedan hacer y ser dueños de ellas.

Adelantó que pronto darán inicio a las obras de urbanización de Aurora de Chile, que a su juicio mejorará bastante la calidad de vida de los vecinos, así como la creación de un sector de parques en el que se incluirá activamente la participación ciudadana.  “Seguiremos trabajando muy duro para cumplir los compromisos del ministerio de Vivienda y Urbanismo con los vecinos”.

La Manzana M2 contará con 64 departamentos, 24 viviendas aisladas, ocho pareadas y cuatro para personas con movilidad reducida.  En dicha etapa el Minvu invirtió $3.600 millones, a los que se debe sumar $8.695 correspondientes al conjunto de Angol.

 

“Sin soterramiento no existe una real integración de Aurora”

Si bien, el cambio de rostro que  Aurora de Chile está experimentando es evidente, para los vecinos no sólo basta con tener viviendas nuevas, sino que esperan que la transformación que el Gobierno impulse sea radical para aumentar la calidad de vida y terminar con el estigma que genera el vivir al otro lado de la vía.

De hecho, piden de plano el soterramiento de la vía férrea. “Hay que sacarla para que no continúe la segregación social que genera”, dijo el presidente del comité de Vivienda Manzana 1, Henry Cerda.

Carolina Echagüe M.

Pero él no es el único que estima, que a pesar de la alta inversión que puede implicar realizar el soterramiento de la vía férrea, con un monto cercano a los $150 mil millones, se debe realizar por el bien de todos. “Sería una gran oportunidad para tener una vía directa al centro de Concepción, y para que la gente llegue al Teatro del Bío Bío, que miren a nuestro río y que en su entorno construyan áreas verdes para el disfrute de todos”.

Como una gran oportunidad para el desarrollo de Concepción, calificó el vecino Gonzalo Solís el soterramiento de la vía férrea, “tienen que hacerlo, agregar áreas verdes y urbanizar las calles O’Higgins Poniente, Zañartu, Bilbao, Errázuriz y Binimellis”,

Para la secretaria del comité de Vivienda Manzana M1 el soterramiento podría estar muy cerca. “Cuando nos entregaron las casas el alcalde (Álvaro Ortiz) dijo que se venía el soterramiento y el intendente (Jorge Ulloa) también, queremos creer, esperamos que se cumpla este anhelo, independiente del color político que tengan”.

El seremi de Transportes, Jaime Aravena, afirmó que el proyecto de ingeniería de detalle del soterramiento de la vía férrea cuenta con un avance de 27%  y que esperan que el estudio -financiado por su cartera y el Gore por un monto de $3.000 millones- esté terminado a fines del segundo semestre de 2019.

Cabe destacar que la meta es soterrar cerca de 800 metros de vía, entre calle Esmeralda y el Cerro Chepe, y que la actual administración se ha propuesto por lo menos dejar iniciadas las obras antes que finalice el Gobierno de Piñera.

Además, el seremi recordó  que junto con el proyecto de soterramiento se incorporó un concurso para diseñar la explanada de 9,5 hectáreas que se liberará tras el soterramiento de la vía. El  proceso de votación del concurso, que se realizó en forma online y presencial, terminó el viernes y Transportes dará a conocer la próxima semana la iniciativa ganadora.

“Esta es una idea de proyecto, un anhelo de la ciudadanía, porque se había construido la ciudad a espaldas del río. Esto nos  permite llegar con la explanada al Bío Bío y terminar con la segregación que había al otro lado de la línea, lo que nos tiene muy contentos”, dijo Aravena.

Además, explicó que el estudio de soterramiento incluye una estación subterránea, similar a las que están en superficie. “Hay que bajar a tomar el tren y, por lo tanto, hay una estación, pero dentro del concurso generamos un diseño de arquitectura de una futura estación intermodal, que va a significar conectar la estación del Biotrén, eventualmente, en superficie con un Biobus”, agregó.

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