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San Pedro de la Paz en la encrucijada: ¿cómo absorberá el flujo vial que representarán 30 mil nuevas viviendas?

Por: Ximena Valenzuela | 10 de Febrero 2018
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Sólo este año se crearán 7.500 casas en torno a la Ruta 160. Gobierno está construyendo ruta a bordemar que debería unirse con iniciativas en estudio como la costanera sur y otra a pie de monte, que cuenten con enlaces en los viaductos para desahogar la congestión existente.

Una congestión constante es la que deben soportar a diario quienes viven en San Pedro de la Paz, incluso, durante el verano.

Para los expertos el tema es claro, la  vialidad existente no es suficiente para una absorber el transporte, principalmente, privado de una comuna que creció  ostensiblemente en los últimos diez años que, actualmente, registra más de 100 mil habitantes. Y, si al tráfico local se agregan los cientos de personas que se dirigen a Coronel, Lota y la provincia de Arauco la situación se hace insostenible.

De hecho, según cifras del Ministerio de Transportes, sólo por Pedro Aguirre Cerda circulan en punta mañana  1.295 personas y en la tarde 1.902. En cambio hacia Concepción viajan 1.950 en las mañanas y 2.083 en las tardes.

Manuel Durán, presidente regional de la Cámara Chilena de la Construcción, CChC, afirmó que se proyectan para San Pedro de la Paz más de 30 mil viviendas lo que hace vital contar con una solución multivías donde todos los proyectos se construyan al mismo tiempo para que realmente funcione.

“Se está construyendo la costanera a borde mar, pero no está la Pie de Monte para sacar los camiones y tampoco el mejoramiento a la 160. Debería ser un sistema vial único donde se debe pensar en la ruta a Pie de Monte y que va a pasar con el estero Los Batros porque la idea de la Pie de Monte es que se conecte con el puente Industrial a futuro, pero tiene que pasar por una serie de humedales, aunque hay miles de maneras de hacerlo, como una carretera semi aérea, para no tener tantos problemas con los ambientalistas”.

El directivo de la CChC dijo que se debe construir la ribera sur del Bío Bío, de tal manera, de conectar  todos los puentes, incluido el Chacabuco que actualmente está en construcción.

Para contar con un sistema vial integrado lo ideal, según Durán, es tener una visión a largo plazo y contar con los recursos que llegan a la Región desde el Fondo Espejo del Transantiago, que suman cerca de $35 mil millones anuales y, tener en claro que la reserva de suelo de la zona está camino a Coronel.

“Mininco está incorporando 300 hectáreas donde se sumarán viviendas, lo que hará invivible estar en San Pedro si no se piensa en un sistema vial. Sólo para este año se sumarán siete mil 500 viviendas en torno a la Ruta 160 y si sumamos las 300 hectáreas, en cinco años vamos a sumar 30 mil viviendas más. Si hablamos de 0,8 automóviles por vivienda estamos hablando de 30 mil automóviles más que se van a incorporar a la ruta”.

Durán manifestó que debe existir una carta gantt de las obras que se requieren, independiente del Gobierno de turno, donde Obras Públicas cuente con un fondo asegurado para ello y, que quienes definan el presupuesto sean técnicos, no políticos.

De hecho, señaló que como CChC estarán dispuestos a analizar el tema y entregar proyecciones para una planificación urbana correcta a nivel local, no centralista.

Acceso a los puentes

Para Bernardo Suazo, decano de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la Universidad de Concepción, Faug, el acceso a los puentes Llacolén y Chacabuco desde Concepción es imposible en las horas pick.

El especialista expresó que la congestión en los puentes se debe a tres factores donde el primero, sin lugar a dudas, es la falta del puente Industrial, situación que lleva a concentrar los flujos que  van camino a Coronel en los tres puentes vehiculares existentes.

“Segundo, el nudo y ancho de las vías de acceso al puente Chacabuco, así como la multiplicidad de flujos y el viraje a izquierda en acceso al puente Llacolén desde avenida Prat, constituyen verdaderos cuellos de botella que impiden una circulación adecuada”, dijo

El decano de la Faug agregó que el tercer conflicto que se genera es la  falta de soluciones integradas y complementarias en los tres accesos a los puentes.  A su juicio, la  solución podría ser mejorar los nudos de acceso y salida de los viaductos  existentes y, sobretodo, construir el puente industrial lo antes posible.

“Habría sido mucho más eficiente construir el puente Industrial antes que el Chacabuco.  Lamentablemente la autoridad de la época no escuchó las sugerencias de los técnicos (arquitectos, urbanistas e ingenieros) que después del terremoto hicieron pública su opinión e instaron a la intendenta (Jacqueline van Rysselberghe)  y a las autoridades a priorizar la construcción del puente Industrial antes que el Chacabuco”.

Suazo concordó con Durán en que, en general, la opinión es que la autoridad sólo se dedica a resolver puntos conflictivos, de la mejor forma posible, aunque  muchas veces sin tener una mirada sistémica que involucre todos los sistemas de transporte para lograr así la integración de éstos.

“Se hace indispensable tener una mirada sistémica, integrada y de futuro donde se busquen nuevas alternativas de transporte de acuerdo a la realidad que vivimos y a los escenarios futuros. Por lo mismo, estoy de acuerdo que es el momento de pensar en un metro para Concepción y en el futuro para la intercomuna”.

Tanto Durán como Suazo recordaron que un metro debe pensarse con anticipación, tal como sucedió en Santiago, que se planificó 20 años antes.

“Creo que a Concepción le ha llegado la hora, esperando que en el mediano plazo se concreten las obras necesarias.  Lo importante es saber que si tenemos un transporte público eficiente y damos distintas alternativas, entonces, los habitantes usarán menos el automóvil”, concluyó el decano de la Faug.

Además, en los últimos días se agrega a la congestión de los puentes la congestión que generan las obras de mejoramiento del Juan Pablo Segundo que realizó Obras Públicas.

Proyectos gubernamentales

Desde que el servicio de Biotrén se extendió hasta Coronel en febrero de 2016, la rentabilidad de este aumentó considerablemente. De hecho de 5.500 usuarios diarios llegaron a 18.000 lo que  garantiza la viabilidad de un proyecto que por años pareció agonizar.

El año pasado, en abril, el intendente Rodrigo Díaz dio a conocer un ambicioso plan trienal de renovación, con un presupuesto de  US$ 180 millones, que contempla la compra de nueve automotores por un total de US$ 80 millones y avanzar en un nuevo puente  ferroviario que reemplace al construido en 1886, hoy un cuello de botella que impide aumentar la velocidad y la frecuencia de trenes de pasajeros y carga desde Coronel.

El seremi de Transportes, César Arriagada, reconoció el impacto positivo que genera el Biotrén, pero que el puente ferroviario, cuya ingeniería está haciendo Fesur y que ya cuenta con 30% de avance, es absolutamente necesario para aumentar frecuencias.

Agregó, de todas formas, se requiere contar con proyectos como la costanera mar -que está realizando el Minvu y que tendrá una longitud de 7,7 kilómetros desde calle Venus hasta el límite de San Pedro de la Paz con Coronel-  para que conecte con la sur que, actualmente, está trabajando Sectra en la prefactibilidad, tarea que debería concluir a mediados de este año.

“Lo ideal es tener los recursos para partir,  ojalá este año, con la ingeniería y en dos años estar construyendo. Nosotros ya hicimos varias propuestas, lo sociabilizamos con los vecinos, se analiza hacer enrocado y ganar espacios al río en algunos puntos, generar todos los movimientos posibles, enlaces, en casa uno de los puentes. Pensamos en una doble calzada, semaforizada, aceras y ciclovías, no en vías expresas, que se una con la costanera mar y el puente industrial”.

A esto se une la construcción de un corredor de transporte público en la ruta 160, que tendrá una vía central para el transporte mayor, dos pistas por sentido para particulares, veredas peatonales y ciclovías. La iniciativa, según el subsecretario de Transportes, Carlos Melo, debería estar en funcionamiento en 2022.

Dicha obra, que tendrá 16 kilómetros de extensión, deberá contar con una inversión de $101.000 millones, monto que permitirá absorber más de 80 mil viajes diarios, del que sólo el 6% corresponde a transporte público transportando a más del 58% de las personas y, el 85% de los móviles particulares que la usan tienen un promedio de ocupación de 1,5 personas, motivo por el que se priorizará el transporte público.

Afirmó que para que las personas dejen de usar el vehículo, parque automotor que se duplicó en diez años, es necesario fomentar un buen transporte público como el Biotrén.

Gestión y planificación

Para la ingeniero civil, especialista en Transportes, Solange Loyer,  la Ruta 160 tiene un problema de capacidad hace varios años y no tiene alternativas.

“Las soluciones desde el punto de vista de infraestructura para este problema van por generar vías alternativas a la ruta 160 en el tramo hasta Pedro Aguirre Cerda, que tengan buenas conexiones con la vías ya existentes. Los proyectos que se están trabajando en este momento son la costanera mar  y la  Pie de Monte, lograrán  disminuir el actual flujo por la ruta160, dependiendo del uso que se les de y cómo se conectan a la red”.

Además,  para la especialista y docente de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, la existencia de un corredor de transporte público en este tramo es también necesario y coherente con las políticas de transporte de los últimos años.

Otro proyecto fundamental, según Loyer, es la construcción del puente Industrial. “Gran parte del flujo que circula por la ruta 160 tiene como destino comunas al otro lado del río, y se ven obligadas a circular por Pedro Aguirre Cerda en el tramo de mayor congestión para poder acceder a un puente. El Industrial sería una nueva ruta que desviaría una gran parte del flujo antes de llegar a Pedro Aguirre Cerda, disminuyendo el flujo y congestión por esta vía”, dijo.

También, a juicio de la ingeniero,  es necesario mejorar la conectividad de la red interna de San Pedro de la Paz para que las personas tengan más rutas de circulación, lo que distribuiría el flujo en más vías de la red. Actualmente, según dijo, son algunas vías estructurantes las que canalizan gran parte del flujo y como la conectividad entre estas no es muy buena, no hay un uso más eficiente de la red existente.

“Otro conflicto son los cruces ferroviarios. Esto se deben mejorar, dado que son también un punto de conflicto generando cuellos de botella, pero también por un tema de seguridad para los usuarios”, aseveró.

Agregó que, en general,  cualquier vía que se mejore o se construya es un aporte, en la medida que sea  parte de un plan o estrategia integral mayor para la comuna. Alternativas que deben considerar todos los conflictos y necesidades de su población, la complejidad del sistema de transporte, así como también el medio ambiente. Además,  debe ser estudiado técnicamente para asegurar que la forma en que se concibe su diseño efectivamente ayude a mejorar la movilidad de las personas.

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