Economía y Negocios

Región del Bío Bío: inversión energética es casi cinco veces más que la forestal

Por: Javier Ochoa | 06 de Septiembre 2017
Fotografía: Copesa

Se trata de proyectos que han sido ingresados y no necesariamente construidos. Aun así es un importante indicador que refleja la importancia de la Región del Bío Bío en esta área. ¿Qué desafíos impone?

Un total aproximado de US$11 mil millones acapara la cartera de inversión proyectada del sector energía desde el año 2011 a la fecha,  muy por sobre el resto, ya que sólo esta área representa en 59% del total de la Región del Bío Bío entre esos años que llega a los US$18 mil 127 millones, según se desprende de estadística oficial del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).

De hecho, representa un 477% más que el segundo sector: el forestal, que suma US$2.306 millones, lo que en la práctica es casi todo el proyecto de Modernización y Ampliación de la Planta Arauco (Mapa).

Y muy cerca aparece el sector inmobiliario, con US$2.233 millones, aunque hay que hacer notar que sólo los proyectos sobre 300 viviendas deben someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia).

En total, la certeza de proyectos de inversión proyectada suma un total de US$18.127 millones. (Ver tabla).

Impacto en energía

Qué significan esos números del sector energía, a qué responden y qué se puede esperar como resultado al desarrollo económico del Bío Bío.

La seremi de la cartera, Carola Venegas, recordó que por muchos  años para quienes compran energía era sumamente caro y además había poca inversión. Este resultó en que existieran personas que vieron una oportunidad de inversión en este sector, que detonó el ingreso de muchos proyectos, esencialmente eólicos.

“Después estuvo el problema que estas iniciativa no podían ingresar al mercado, en cuyo contexto fue muy importante las modificaciones realizadas por el gobierno de Michelle Bachelet al proceso de licitación eléctrica para los clientes regulados, que abrió la competencia permitiendo la entrada de nuevos inversionistas, haciendo posible la baja en las tarifas eléctricas en un 63% en estos tres años de gobierno”.

Sobre la proyección, la autoridad explicó que esta misma realidad de precios más parejos en relación a Latino América, hará que la entrada de nuevos proyectos se estabilice.

Sobe cómo impacta este dinamismo del sector energía en la economía regional, Carola Venegas recordó que Bío Bío es la región más industrial del país y que se regía por contratos a largo plazo, por lo que no se hacía visible la baja en las tarifas.

“En este contexto desarrollamos un ejercicio piloto de demanda agregada, que permitió rebajas de un 40% promedio en las cuentas de la electricidad. Estamos ampliando este ejercicio a otros sectores, como el área salud, que por su nivel de consumo, pueden elegir si son clientes libres o regulados, por lo cual pueden asociarse para obtener contratos más ventajosos”.

Nueve mil empleos

El gerente general de la Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción, subrayó que la Región del Bío Bío, genera cerca del 20% de la energía eléctrica del país, en base a una matriz diversificada, que cuenta con centrales de embalse, de pasada,  a carbón, gas natural, petcoke, biomasa, biogás y eólicas.

“Los proyectos de inversión en 2016, representaban el 80% de los proyectos en carpeta en la zona. Éstos han permitido no sólo diversificar la matriz y acrecentar la generación en base a energías renovables no convencionales, sino que también incrementar los actores participantes en esta actividad. El empleo en el sector eléctrico también se ha ido incrementando en los últimos años, para llegar a cerca de 9 mil personas”.

Desafíos socio ambientales

Una variable ineludible al pensar en desarrollo energético es la socio ambiental, misma que dejó fuera al proyecto minero Dominga.

“Sobre la base que la energía es un insumo fundamental para la producción de prácticamente todos los bienes y servicios del mundo moderno ,  el sector debiera tender a entregar soluciones  sustentables y amigables con el medio ambiente, minimizando el impacto sobre el cambio climático optimizando el recurso a través de la eficiencia energética”, enfatizó Ruf.

Lo anterior, agregó, debe considerar el no perder de vista los equilibrios entre las energías renovables no convencionales y fuentes tradicionales, las que en su conjunto permiten la estabilidad del sistema con energía de calidad y a precios razonables, es crucial para mejorar los niveles de vida de miles de millones de personas.

Etiquetas