Economía y Negocios

Natalia Piergentili: Con la metodología de 1990, pobreza hoy sería de 68%, dice subsecretaria

Por: Silvanio Mariani | 05 de Agosto 2017
Fotografía: Grupo Copesa

Según la autoridad, la pobreza “no se resuelve como se resolvió en aquella época, y no se mitigará si no se disminuye la desigualdad”.

Si en 1990 se hubiera medido la pobreza como se mide hoy, ésta hubiese sido de un 68%. Actualmente es de un 11%.

Así de enfática fue la subsecretaria de Economía, Natalia Piergentili, durante su visita en Concepción a propósito del taller que dictó el Consejo Nacional para la Implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Según la autoridad, la pobreza actual “no se resuelve como se resolvió en aquella época, no se mitigará si no se disminuye la desigualdad”. Aunque el país siga creciendo, agregó Piergentili, sin generar “una nueva forma de convivencia ciudadana, con un desarrollo inclusivo de verdad y sostenible, con una mirada compartida con respecto a la problemática y con un compromiso, no vamos a terminar de romper ese círculo de inequidad”.

La desigualdad

Uno de los conceptos más potentes es la de hablar de disminuir la desigualdad, expresó la Subsecretaria de Economía. “Sabemos que en Chile la desigualdad por ingreso ha disminuido, pero también sabemos que las empresas que tienen mayor productividad, tienen menor rotación de funcionarios y tienen mejores salarios”.

“Podemos tener una serie de instrumentos de oferta gubernamental, pero el corazón donde se genera la productividad, la empresa, el mercado, es tarea de ustedes. La desigualdad no sólo se mitiga con políticas sociales, sino también con acciones en favor de aumentar la productividad”, añadió Piergentili.

La Subsecretaria de Evaluación Social, Heidi Berner -quien también se dio cita en el taller dictado en Irade, agregó que existe el importante desafío de alcanzar un desarrollo inclusivo y sostenible; que permita no sólo disminuir la pobreza, sino también las desigualdades; con políticas que promuevan la innovación, resguardando la diversidad biológica y de los recursos naturales; que consideren un desarrollo institucional sólido y democrático. Esto requiere un enfoque sistémico e intersectorial para mejorar las condiciones de vida de las personas; orientado por el principio “crecer para incluir e incluir para crecer”, aprovechando el potencial de todas las personas; consistente con el compromiso de la Agenda 2030: “Que nadie se quede atrás”.

En la oportunidad, la subsecretaria de Economía señaló la importancia de cómo de un trabajo colectivo transitamos hacia una construcción social que permita que esa meritocracia nos ayude por sí solo. “Los distintos sectores nos tenemos que poner de acuerdo qué grado de desigualdad es tolerable. Las personas en Chile no quieren ser objeto de asistencia, sino de derechos”. Es en este punto hace un llamado a que esto lo podemos lograr con el convencimiento de un sector privado que quiere un país mejor, que crece inclusivamente y con menor desconfianza social. “Queremos que las empresas ganen dinero y sigan aportando al país, pero que sean negocios sostenibles, que la cadena de suministros respete las condiciones laborales y el medio ambiente”, recalcó.

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