El facultativo explicó que vale la pena aumentar la meta de déficit fiscal (2%) para reconstruir la infraestructura, debido a que son gastos transitorios, que no afectan las finanzas a largo plazo.
La idea es impulsar propuestas concretas y de aplicación mediata que aporte desde la casa de estudios a superar la crisis que vive Chile. Escuchar a las comunidades de base, también es vital para delinear nueva política pública.