Las Universidades tienen mucho que aportar en dicho espacio de colaboración, desde la formación, investigación y extensión, pero también, y muy especialmente, desde el trabajo con los y las estudiantes.
Es necesario que nuestros representantes se conviertan en líderes, que den el ejemplo con su actuar y empaticen con los ciudadanos, pues no podemos olvidar que muchos problemas que hoy se discuten en las marchas, protestas y cabildos podrían haber sido resueltos en el Congreso.