Postergar los proyectos ambiciosos, aunque indispensables, tildándolos de poco realistas, significa olvidar que las ideas crean realidades, muy para el pesar de escépticos crónicos o lentos en audacia, o falentes en compromiso y convicciones.
María Candelaria Acevedo, hija de Sebastián Acevedo, rememora junto a Diario Concepción una jornada que la marcó a ella y a todo un país, a 35 hijos de la inmolación de su padre en la catedral.