El local de Barros Arana fue el primero de la marca, cuya franquicia llevó al restaurant penquista a tener más de 20 salas de ventas en todo el país.
También sería una oportunidad para mejorar los sistemas de seguridad que están detrás de cada uno de los procesos. La desventaja es que todavía existe un alto desconocimiento sobre el uso y regulación de las innovaciones.
El objetivo es que la piscicultura sea no sólo un polo productivo para los agricultores, sino que también un atractivo para todos los turistas que llegan al Valle Catirai.