Se trata de dos botellas llenas de brebaje uva País y Moscatel de Alejandría. Esperan el buen recibimiento de los comensales no sólo penquistas, sino que de todo el mundo.
La primera de ellas es evaluar el riesgo y la rentabilidad a la hora de cumplir el “sueño de la casa propia”.
Se están buscando los mecanismos de financiamiento para el desarrollo de una aplicación para celular. La conexión a internet será posible a través de un convenio con Mundo Pacífico.